En medio del fuerte proceso inflacionario que viene atravesando el país, aun con tendencia decreciente, mantener un precio durante 75 días sin actualización parece una utopía. Sin embargo, es lo que ocurrió con las productoras de etanol, tanto de caña de azúcar como de maíz, que desde febrero no tuvieron un ajuste en el precio del litro de alcohol que le entregan a diario a las petroleras para cortar las naftas al 12%.
Esta situación había llevado a la cámara sectorial a enviar una serie de notas a la Secretaría de Energía de la Nación para que se cumpla con lo dispuesto en la Ley de Biocombustibles, que estuvo sin aplicarse entre febrero y esta semana.
Lo cierto es que finalmente la cartera energética que conduce Eduardo Rodríguez Chirillo decidió aplicar una recomposición en los precios, pero lejos de recomponer el atraso, ya que dispuso un alza del 6,15% a partir del 13 de este mes. Con ese porcentaje, el etanol de maíz pasó de $536,983 a $570 por litro, mientras que el de caña de azúcar, que se elabora mayormente en Tucumán, Salta y Jujuy, se incrementó de $584,180 a $622. De esta manera, también se abrió levemente la distancia entre ambos productos que tienen la misma finalidad.
La Secretaría tuvo, en ese punto, distintas políticas: por momentos mantuvo los precios del etanol de caña igualado al de maíz y por momentos, por encima. En muy pocos períodos se dio un mayor precio a favor del etanol maicero.
Lo cierto es que, mientras el alcohol que corta las naftas se mantuvo congelado durante casi 75 días, las naftas se mantuvieron en alza. En ese período de tiempo, los combustibles aumentaron un 7,5% en marzo, un 5% en abril y otro 4% en mayo.
“Después de dos meses de precio congelado, es un alivio para los productores que se haya actualizado el precio y haya quedado en valores razonables”, explicaron desde las empresas productoras.
Y agregaron: “Entendemos que es un momento difícil para el país y ponemos el hombro, pero es necesario, imperioso, cumplir con la fijación mensual del precio, tal como lo establece la ley de biocombustibles”.

