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Hace una semana les explotó su fábrica de quesos en Etruria y todavía no saben qué pasó

El hecho ocurrió el jueves 6 por la tarde, pero aún no conocen los motivos de lo que ocurrió. Martín Ghígo contó que pidió la realización de pericias para detectar las causas. Asegura que seguirán "de pie"

Martín Ghígo y Karina Vignetta son la segunda generación al frente de la tradicional empresa láctea Quescor en Etruria y desde hace una semana están inmersos en la incertidumbre: su planta de procesamiento explotó el jueves 6 por la tarde y afectó gran parte de las instalaciones. El motivo todavía es una incógnita, aunque les queda el alivio de que no había nadie en la fábrica en ese momento y sólo se trató de daños materiales. Ahora aseguran que volverán a ponerse de pié cuanto antes, mientras reciben muestras de solidaridad y respaldo de colegas que procesan parte de la leche para ayudarlos a cumplir con sus clientes, y funcionarios provinciales y nacionales que llegaron hasta la planta para ver el inexplicable accidente y valorar ayudas.

En diálogo con Tranquera Abierta, Ghígo remarca que “lamentablemente a una semana de la explosión todavía no podemos saber qué fue lo que pasó, no sabemos a ciencia cierta lo que ocurrió.

¿Qué explicación le encuentra a lo que pasó?

Inicialmente pensaba que podía ser alguna pérdida con el gas amoníaco que utilizamos para hacer refrigerar las cámaras. Pero después de las pericias pertinentes, para lo cual vinieron profesionales a la planta, me hicieron saber que el gas amoníaco no es explosivo. La verdad que esto me llenó de dudas. La explosión se generó en una cámara de oreo que está llena de bandejas con quesos desnudos y el saladero, que es donde antes de quedar en oreo se sumergen; de allí van a la cámara de oreo y al otro día a la sala de envase.

¿No hay otra cosa allí?

No hay más nada que eso. Es una sala de cuatro paredes, techo, los dos forzadores que generan el frío necesario para los productos. Y estaba lleno de bandejas con mercadería esperando salir al envasado.

¿Y entonces?

Nos tiene absolutamente shockeados, no sólo por el hecho en sí, sino porque además no sabemos qué fue lo que ocurrió. Obviamente que le dimos parte a las autoridades correspondientes para que hagan las pericias necesarias para determinar las causas de la explosión.

¿Qué tipo de autoridades intervinieron?

Inmediatamente le dimos curso a los bomberos locales y por su intermedio le hagan saber a expertos en explosivos, ya sea de Villa María, de Córdoba o de dónde sea. La intención es que puedan hacer las pruebas necesarias. Nosotros queremos bajo todas circunstancias saber qué ocurrió porque nos intriga de sobremanera; es algo atípico, anormal, que ocurra algo así en un sector como ese.

¿Descartan que haya podido tratarse de un atentado?

Si, si. Eso de ninguna manera es una posibilidad. Lo descartamos absolutamente. No está dentro de nuestros planteos que se trate de algo de eso. Sigo insistiendo en que viene por acumulación de gas, aunque los expertos dicen que el amoníaco no es explosivo. Pero quisiera saber si tal vez el amoníaco encerrado en el sistema de frío y mezclado con oxígeno o algo sí puede pasar a serlo. No sé, la verdad que estamos desorientados y queremos conocer. Pero insisto en que bajo ningún concepto puedo pensar que esto se trate de algún tipo de atentado.

¿En qué estado está hoy la empresa?

Inmediatamente quedamos inoperativos porque esto ocurrió en la parte central de la empresa y nos quedó la fábrica partida al medio, literalmente. Tenemos afectado especialmente, además de lo mencionado, la sala de envase, la de elaboración de mozarella, la de ricotta y la de queso crema y crema. Después, en parte, la estructura de la sala de elaboración de quesos o sala productiva, donde ingresa la leche y comienza el proceso de cocción. Hoy estamos tratando de reubicar parte del equipo en las zonas seguras de la fábrica para intentar ponernos operativos de a poco y así cumplir con todos los clientes, que tienen que quedarse tranquilos que vamos a seguir brindándoles nuestros productos. Gracias a la amabilidad y predisposición de muchos colegas estamos pudiendo elaborar en otras plantas.

Aparecieron gestos solidarios...

Absolutamente. Y tengo que destacar a la Asociación Apymel a la que pertenecemos porque estuvo junto a nosotros desde un primer momento, a colegas, a las autoridades nacionales y provinciales que vinieron a vernos. La verdad que todos quedaron sorprendidos por lo que ocurrió y nos transmitieron que vamos a recibir la ayuda necesaria para salir adelante.

¿Cuántos trabajadores tiene Quescor?

Damos trabajo, directa e indirectamente, a unas 35 o 40 personas, en una localidad en la que no superamos los 5.500 habitantes. El impacto es importante. Pero no cabe dudas que vamos a salir adelante. No cabe dudas que vamos a estar de pie lo antes posible y siempre recalcando y agradeciendo a Dios que hablamos de daños materiales que se arreglan con dinero. Si hubiese habido personas en la planta, hoy estaríamos quebrados y no podríamos levantarnos. Por suerte ocurrió en un horario en el que los operarios no están.

¿Qué nivel de producción estaban teniendo hasta la explosión?

Procesábamos en ese momento, que no es un pico, 35 mil litros de leche por día.

De tambos de toda la zona...

Exacto. Tenemos 12 tambos que nos proveen todos los días de leche, que es la que seguimos recibiendo porque en la recepción estamos operativos y procesamos en plantas colegas. Mientras, tratamos de poner en marcha otras áreas de la empresa.

¿Cuántos años tiene la empresa?

Tiene 30 años. Viene de la familia de mi esposa Karina Vignetta. Desde hace 17 años estamos nosotros al frente.