Río Cuarto |

Fuerte rechazo de inversores alemanes al posible traslado del Junkers JU 52

El historiador alemán Olaf Bichel llegó a Río Cuarto y dijo que no hay fundamentos técnicos para llevar el avión a Morón, como pretende la Fuerza Aérea Argentina. Los riesgos de echar por tierra los avances conseguidos

Los alemanes que han apoyado con recursos económicos, técnicos y materiales la restauración del avión Junkers JU 52 del año 1934, que desde 2013 está en el Área de Material Río Cuarto, no están de acuerdo con el posible traslado de la unidad a Morón, tal como pretende la Fuerza Aérea Argentina. El historiador alemán Olaf Bichel, secretario de la Bayerische Flugzeug Historiker, una de las instituciones germanas que forman parte del proyecto, estuvo ayer en la ciudad y, en diálogo con Puntal, dejó en claro que no hay razones técnicas que justifiquen el movimiento de la aeronave.

“Vine a la Argentina para ver el avión. He venido en otras oportunidades porque tengo grandes amigos. Es muy hermoso estar aquí. Hoy (por ayer) estuve en el Área de Material. Antes pasé por Morón y he visto el museo para hacerme la idea de qué puede llegar a ocurrir si hay un traslado”, comentó Bichel.

Si bien el proyecto original contempla que el Junkers termine en la provincia de Buenos Aires para su exhibición, por contrato la tarea de restauración está pautada íntegramente en Río Cuarto, por lo que el cambio que pretende la Fuerza Aérea va en contra de lo firmado con distintas instituciones alemanas, que ahora están pidiendo reuniones con las autoridades argentinas para frenar la mudanza, teniendo en cuenta el riesgo que implica mover la máquina.

“Es un avión muy antiguo y no es recomendable un traslado. No sabemos qué gente tomaría los trabajos. Un traslado podría generar nuevos problemas y volver a dañar cuestiones que se habían solucionado. Aunque la restauración de un avión parezca algo sencillo, no es tan simple como se cree. Es un gran trabajo el que se necesita. Río Cuarto fue el lugar elegido para la tarea porque tiene el personal indicado para que sus motores vuelvan a funcionar, más allá de que el avión no volverá a volar”, enfatizó Bichel.

-¿Por qué Alemania tiene tanto interés en este avión?

-Porque es una institución para Alemania. Es muy particular. En mi caso, me intereso por todos los aviones. En Alemania todavía no es tan conocida la historia de este avión y de lo que se está haciendo en Argentina, pero uno de mis hobbies es difundir este tipo de tareas.

-Desde la federación se han ocupado de mandar maquinarias y recursos económicos…

-Sí, cuando nos pidieron colaboración, resolvimos ayudar en todo lo que sea posible. No tenemos una gran cantidad de dinero, pero sí un soporte técnico para la máquina que es muy importante para la restauración.

-¿Corre riesgo la restauración total si el avión es trasladado antes de tiempo?

-En cada traslado existe un riesgo, ya que hablamos de un avión del año 1934. No sabemos cómo va a ser transportado y qué posibilidades técnicas tiene el otro lugar al que se lo quieren llevar. Es un riesgo muy grande semejante distancia (800 kilómetros). No tiene sentido llevarlo a Morón. Al menos, nosotros no lo conocemos. Evidentemente, tiene que haber otro significado, otra razón para movilizar la máquina. Por lo que sé, las capacidades artesanales de los operarios que hay en Río Cuarto no están en Morón. En estos momentos, no existe ningún fundamento técnico para trasladarlo. A nosotros no se nos ha notificado sobre un cambio en los planes, pero sabemos que se desactivó el equipo de Río Cuarto. Desde septiembre no se está trabajando sobre el avión. La pregunta que nos hacemos es hasta qué punto vamos a poder seguir aportando para el proyecto, ya que no tenemos seguridad sobre cuál será el destino.

Relaciones

Por su parte, la historiadora aeronáutica Carina Villafañe Batica dijo que es una pena que se intente tirar por la borda el trabajo realizado por los mecánicos de Río Cuarto en los últimos 10 años y admitió que están frente a un momento delicado.

“Hemos tenido una reunión con el coronel Bernd Pfaffenbach, que es el agregado militar en la Embajada de Alemania en Argentina, y nos comentó que el acuerdo que se firmó en su momento con nuestro país es muy claro. Alemania está sorprendida por el intento de violar ese convenio. Las instituciones alemanas que han apoyado este proyecto se sienten defraudadas. Por eso, hemos pedido una segunda reunión con las autoridades de la Fuerza Aérea Argentina y del Ministerio de Defensa para que nos expliquen qué va a ocurrir. Esperamos que no nos traicionen trasladando el avión mientras aguardamos que nos reciban, ya que eso provocaría un quiebre en la relación con Alemania”, explicó.

Finalmente, Villafañe Batica sostuvo que, si bien el avión es patrimonio de la Argentina, lo que se ha hecho ha sido posible gracias al financiamiento alemán.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal