La Copa Libertadores. Ese trofeo ansiado por los equipos argentinos, mucho más que otros del continente. Está claro que Brasil, Uruguay y demás la quieren, les gusta, la disfrutan, pero el juego mediático que tiene por estos lares es casi fantástico y en el caso de Boca y River, casi como la vida en juego (siempre hablando de fútbol).
Cuando en el 64, Independiente la logró por primera vez para nuestro país, después del desaire inicial de San Lorenzo, que entregó la localía de la semifinal ante Peñarol, en la primera edición y la derrota de Boca, dos años después ante el Santos de Pelé en la final, en la Bombonera; la Copa pasó a ser cosa de "guapos", llena de batallas tremendas que involucraron fundamentalmente a Racing, Independiente y Estudiantes de La Plata contra Nacional y Peñarol y algunos brasileños.
Hoy comienza la fase final de la edición de este año. Y con Boca, River, Racing, Estudiantes y el extraordinario Atlético Tucumán por Argentina.
En el sorteo, realizado hace un par de meses, pareció haber salido favorecido Boca, respecto a los otros conjuntos de AFA.
Los xeneizes jugarán ante Libertad de Paraguay que ganó y bien un grupo difícil, clasificando junto a Atlético Tucumán y dejando afuera a Peñarol y The Strongest, pero que en las últimas semanas, no sólo se quedó sin técnico (se fue Bobadilla), sino que además está último en el torneo paraguayo.
Si a todo esto se agrega que uno cree que Boca Juniors es la expresión más poderosa de América, por inversiones, más que otra cosa, la perspectiva del choque de mañana en la Bombonera, en la ida, no es muy halagüeña para los "Gumarelos".
Hoy, Estudiantes de La Plata afronta la etapa de octavos cuando se enfrente al último campeón de América, el Gremio de Porto Alegre. El Pincha no es en este momento un conjunto fuerte. Entró a octavos, casi de milagro, postergando por goles a Nacional de Uruguay. Tampoco el Gremio es el mismo que derrotó en la última edición a Lanús en la final. De todas maneras, el conjunto de Renato, en el que juega el argentino Kannemann, tiene chapa para intentar repetir, aunque creo, de verdad, que será difícil que el título escape de manos argentinas, aunque parezca osado decirlo.
Hoy el Pincha a las 21.45 y mañana Boca a las 19.30, ambos en condición de local para definir luego en Porto Alegre y Asunción.
El jueves jugarán los otros tres nuestros. Atlético Tucumán, el épico equipo del Ruso Zielinski, que viene de sacar de la Copa Argentina a Huracán, recibirá al Atlético Nacional de Medellín. Los colombianos ganaron su grupo y con Jorge Almirón (candidateado por Angelici a DT de la selección) como entrenador, no está en su mejor momento y el técnico le ha pedido paciencia a la afición del "Rey de Copas", que no ha sacado buenos resultados en el torneo cafetero.
El Decano es absolutamente un hueso duro. Con bajas de un año a otro y alguna incoporación, con la derrota en el clásico amistoso ante San Martín, que dolió, pero la pronta recuperación en la Copa Argentina, los albicelestes siguen haciendo historia desde el fútbol más allá del puerto. Y ojalá logren asombrarnos una vez más.
El choque restante es el clásico más viejo de la Argentina: Racing-River.
La Academia, sin Lautaro Martínez, afronta el final de la Copa sin su jugador fetiche. Algunos refuerzos más que interesantes llegados en las últimas horas no podrán hacer milagros en una semana. De todas maneras, Mena, Marcelo Díaz, Pol Fernández y otros son para el Chacho Coudet un consuelo ante la salida de su muy buen arquero Musso y de Lautaro. Y si bien la historia general ante River no lo ayuda para nada; en Copas, Racing supo amargarlo más de una vez al Millonario y, es más, en Libertadores, River nunca le ganó a Racing.
Los de Gallardo vienen de ganar un par de partidos con comodidad en Copa Argentina, y con el respaldo de Armani en el arco (la defensa no garantiza demasiado) y el juego de mitad hacia adelante con variantes interesantes, de un plantel que no ha cambiado casi, de la temporada anterior; los millonarios son siempre candidatos, tal vez, un escalón por debajo de su eterno rival, Boca.
La Libertadores. Vuelve para los argentinos esta semana en octavos. Boca, a por todas. River, el enemigo. Racing que puede dar el golpe ahora. Estudiantes con su mística y Atlético Tucumán difícil de definir, más allá de decir que es un equipo con alma y que si este periodista tuviera que elegir una alegría, sería que vengan nuevos triunfos de los del Ruso.
La Libertadores. Por estos lados, algo así como la vida de Boca y River en juego. Un poco más, me parece, del lado de la Ribera.
Osvaldo Alfredo Wehbe
Hoy comienza la fase final de la edición de este año. Y con Boca, River, Racing, Estudiantes y el extraordinario Atlético Tucumán por Argentina.
En el sorteo, realizado hace un par de meses, pareció haber salido favorecido Boca, respecto a los otros conjuntos de AFA.
Los xeneizes jugarán ante Libertad de Paraguay que ganó y bien un grupo difícil, clasificando junto a Atlético Tucumán y dejando afuera a Peñarol y The Strongest, pero que en las últimas semanas, no sólo se quedó sin técnico (se fue Bobadilla), sino que además está último en el torneo paraguayo.
Si a todo esto se agrega que uno cree que Boca Juniors es la expresión más poderosa de América, por inversiones, más que otra cosa, la perspectiva del choque de mañana en la Bombonera, en la ida, no es muy halagüeña para los "Gumarelos".
Hoy, Estudiantes de La Plata afronta la etapa de octavos cuando se enfrente al último campeón de América, el Gremio de Porto Alegre. El Pincha no es en este momento un conjunto fuerte. Entró a octavos, casi de milagro, postergando por goles a Nacional de Uruguay. Tampoco el Gremio es el mismo que derrotó en la última edición a Lanús en la final. De todas maneras, el conjunto de Renato, en el que juega el argentino Kannemann, tiene chapa para intentar repetir, aunque creo, de verdad, que será difícil que el título escape de manos argentinas, aunque parezca osado decirlo.
Hoy el Pincha a las 21.45 y mañana Boca a las 19.30, ambos en condición de local para definir luego en Porto Alegre y Asunción.
El jueves jugarán los otros tres nuestros. Atlético Tucumán, el épico equipo del Ruso Zielinski, que viene de sacar de la Copa Argentina a Huracán, recibirá al Atlético Nacional de Medellín. Los colombianos ganaron su grupo y con Jorge Almirón (candidateado por Angelici a DT de la selección) como entrenador, no está en su mejor momento y el técnico le ha pedido paciencia a la afición del "Rey de Copas", que no ha sacado buenos resultados en el torneo cafetero.
El Decano es absolutamente un hueso duro. Con bajas de un año a otro y alguna incoporación, con la derrota en el clásico amistoso ante San Martín, que dolió, pero la pronta recuperación en la Copa Argentina, los albicelestes siguen haciendo historia desde el fútbol más allá del puerto. Y ojalá logren asombrarnos una vez más.
El choque restante es el clásico más viejo de la Argentina: Racing-River.
La Academia, sin Lautaro Martínez, afronta el final de la Copa sin su jugador fetiche. Algunos refuerzos más que interesantes llegados en las últimas horas no podrán hacer milagros en una semana. De todas maneras, Mena, Marcelo Díaz, Pol Fernández y otros son para el Chacho Coudet un consuelo ante la salida de su muy buen arquero Musso y de Lautaro. Y si bien la historia general ante River no lo ayuda para nada; en Copas, Racing supo amargarlo más de una vez al Millonario y, es más, en Libertadores, River nunca le ganó a Racing.
Los de Gallardo vienen de ganar un par de partidos con comodidad en Copa Argentina, y con el respaldo de Armani en el arco (la defensa no garantiza demasiado) y el juego de mitad hacia adelante con variantes interesantes, de un plantel que no ha cambiado casi, de la temporada anterior; los millonarios son siempre candidatos, tal vez, un escalón por debajo de su eterno rival, Boca.
La Libertadores. Vuelve para los argentinos esta semana en octavos. Boca, a por todas. River, el enemigo. Racing que puede dar el golpe ahora. Estudiantes con su mística y Atlético Tucumán difícil de definir, más allá de decir que es un equipo con alma y que si este periodista tuviera que elegir una alegría, sería que vengan nuevos triunfos de los del Ruso.
La Libertadores. Por estos lados, algo así como la vida de Boca y River en juego. Un poco más, me parece, del lado de la Ribera.
Osvaldo Alfredo Wehbe

