Jorge Sampaoli dio a conocer ayer a lista de 23 jugadores que, de no mediar ninguna lesión en la preparación previa, representarán a nuestro país en Rusia.
Al igual que lo ocurrido la semana pasada cuando se confeccionó la lista preliminar de 35, los nombres que luego el seleccionador iba a dar a conocer en conferencia de prensa fueron publicados por todos los medios del país, lo que demostró una “filtración” que en otras épocas no se daba.
Más allá de la forma en la que se conoció la nómina de jugadores, da la sensación que la conformación del plantel sigue abonando la teoría de que contamos con un entrenador con muchas dudas, el cual además es muy permeable al clamor popular (y sobre todo de los medios porteños) sobre la inclusión o exclusión de algunos futbolistas.
Incongruencias en todas las líneas
Desde que Franco Armani arribó a River su nombre se transformó en una especie de cruzada para que llegara a la selección.
El muy buen nivel del casildense (curiosamente es de la misma ciudad que Sampaoli) acrecentó ese pedido, que finalmente tuvo eco en esta confirmación.
Lo que llama la atención no es el debut que a los 31 años tendrá el arquero en la selección, pero sí que su llegada deje afuera a Guzmán, un habitué en este proceso que nunca tuvo la posibilidad de defender su lugar dentro de la cancha, ya que en la última gira Wilfredo Caballero, a sus 36 años, tuvo su debut ante Italia y luego ingresó ante España para ganarse la consideración del DT y dejar al Patón sin Mundial.
En la defensa pasó algo parecido con el ucachense Fabricio Bustos, quien estuvo siempre en la consideración del entrenador, pero llamativamente se quedó sin lugar dentro de los 35 y es hoy en la lista final Cristian Ansaldi (primera convocatoria en este ciclo) el reemplazante natural de Mercado como lateral derecho (aunque en el Torino de Italia juega de lateral izquierdo).
En la mitad de la cancha Javier Mascherano volvió a ser una opción, después de tantas idas y vueltas en las convocatorias saltando según el humor del DT de la columna de defensores a mediocampistas y viceversa.
Hoy Biglia está entre algodones y no hay en el plantel otro jugador que sea un cinco natural.
Por último está la ofensiva, en la que los dos grandes borrados en la llegada de Sampaoli a la selección (Agüero e Higuaín) volvieron a ser las esperanzas de acompañar a Messi en el sueño de levantar la copa.
Queda claro que ninguno de los dos debería haber faltado a ningún partido.
Un caso para analizar de manera especial es el de Paulo Dybala. El cordobés de la Juventus tiene todo para ser una de las figuras del Mundial, pero llamativamente lo dejaron afuera de los últimos amistosos, pusieron en duda sus condiciones y, si bien está dentro de los 23, la sensación es que lo llamaron luego del papelón ante España para no dejar un cabo suelto en el caso de una mala actuación y que la gente luego le recrimine su ausencia.
La lista ya está, estos son los nombres. Ojalá que ahora Sampaoli se libere y arme el equipo que piensa que es el mejor y no el que le pide uno u otro periodista.
Tristán Amado
Más allá de la forma en la que se conoció la nómina de jugadores, da la sensación que la conformación del plantel sigue abonando la teoría de que contamos con un entrenador con muchas dudas, el cual además es muy permeable al clamor popular (y sobre todo de los medios porteños) sobre la inclusión o exclusión de algunos futbolistas.
Incongruencias en todas las líneas
El muy buen nivel del casildense (curiosamente es de la misma ciudad que Sampaoli) acrecentó ese pedido, que finalmente tuvo eco en esta confirmación.
Lo que llama la atención no es el debut que a los 31 años tendrá el arquero en la selección, pero sí que su llegada deje afuera a Guzmán, un habitué en este proceso que nunca tuvo la posibilidad de defender su lugar dentro de la cancha, ya que en la última gira Wilfredo Caballero, a sus 36 años, tuvo su debut ante Italia y luego ingresó ante España para ganarse la consideración del DT y dejar al Patón sin Mundial.
En la defensa pasó algo parecido con el ucachense Fabricio Bustos, quien estuvo siempre en la consideración del entrenador, pero llamativamente se quedó sin lugar dentro de los 35 y es hoy en la lista final Cristian Ansaldi (primera convocatoria en este ciclo) el reemplazante natural de Mercado como lateral derecho (aunque en el Torino de Italia juega de lateral izquierdo).
En la mitad de la cancha Javier Mascherano volvió a ser una opción, después de tantas idas y vueltas en las convocatorias saltando según el humor del DT de la columna de defensores a mediocampistas y viceversa.
Hoy Biglia está entre algodones y no hay en el plantel otro jugador que sea un cinco natural.
Por último está la ofensiva, en la que los dos grandes borrados en la llegada de Sampaoli a la selección (Agüero e Higuaín) volvieron a ser las esperanzas de acompañar a Messi en el sueño de levantar la copa.
Queda claro que ninguno de los dos debería haber faltado a ningún partido.
Un caso para analizar de manera especial es el de Paulo Dybala. El cordobés de la Juventus tiene todo para ser una de las figuras del Mundial, pero llamativamente lo dejaron afuera de los últimos amistosos, pusieron en duda sus condiciones y, si bien está dentro de los 23, la sensación es que lo llamaron luego del papelón ante España para no dejar un cabo suelto en el caso de una mala actuación y que la gente luego le recrimine su ausencia.
La lista ya está, estos son los nombres. Ojalá que ahora Sampaoli se libere y arme el equipo que piensa que es el mejor y no el que le pide uno u otro periodista.
Tristán Amado

