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Un asado con el "Bigotón"

Por Osvaldo Alfredo Wehbe

Un asado con Ricardo La Volpe sería un buen convite. Para hablar mucho, pero mucho, de fútbol. Uno de los mejores técnicos argentinos de las últimas décadas. Revolucionó el fútbol mexicano y a pesar del gol de Maxi Rodríguez que lo sacó de competencia, nos pegó un baile en el Mundial de Alemania. Es mala palabra para los hinchas de Boca, por haber dirigido a un equipo que perdió increíblemente el torneo Apertura del 2006, a manos de Estudiantes de La Plata. La descarga fue contra él. Lógico y fácil. Apuntarle al técnico y que zafen los jugadores.

Ricardo La Volpe fue un buen arquero. Se inició en Banfield en 1971. Con 19 años, lo hizo el 8 de junio por la fecha 26 del Metropolitano que ganaría Independiente, en un empate de visitante ante Huracán, dos a dos. El titular durante ese campeonato era Néstor Errea, un enorme arquero, que fue de los adelantados a su tiempo en eso de jugar mucho con los pies y lejos del arco. El referente del Loco Gatti, digamos. Errea había atajo en Atlanta, Boca, Colón y Estudiantes antes de llegar al Taladro. Digamos que Errea falleció en el 2016, a los 66 años, en Grecia, país en donde terminó su carrera en el 77.

El debut de La Volpe tuvo esta síntesis: Huracán con Hernandorena; Raspo, Dopacio, Basile (Buglione) y Laginestra; Brindisi, Maidana y Babington; Fierro, Avallay y Giribet. Banfield fue con La Volpe; Haack, López (Masalis), Tagliani y Barril; Salvatierra, Aguirre y Amado; Pellegrini, Cantero e Ibáñez. Cantero y Pellegrini de penal para el Taladro, Brindisi y Giribet para el Globo. Jugó 108 partidos en el albiverde y pasó a San Lorenzo en el 75. Un año en el cual River volvió a ganar títulos después de 18 años. Llegó a Boedo para el Nacional y debutó en la cuarta fecha (arrancó el Torneo el eterno Agustín Irusta). En su debut azulgrana, La Volpe se comió cuatro goles de Ferro. 4 a 0 en Caballito. El Verde fue Luraschi; Franco (Cerdán), Iélamo, Rocchia y De Filippo; Carlos Arregui, Eiras y Torres; Lorea, Vidal y Gutiérrez (González). San Lorenzo cayó con La Volpe; Ruiz, Olguín, Maletti (Vilar) y Villar; Gauna (Olmedo), Telch y Beltrán; Benítez, Prémici y Mendoza. Dos de Rocchia y uno de Vidal y Lorea marcaron la diferencia de Oeste. Jugó para el Ciclón hasta el 78, 112 encuentros. Y en ese tiempo fue convocado como tercer arquero a la Selección Argentina que jugó el Mundial 78, detrás de Fillol y Baley. Había jugado 8 cotejos con la Nacional entre el 75 y 76, en el conjunto del Flaco Menotti, y no le tocó entrar en el Mundial.

Su primer encuentro atajando en el arco argentino fue el 18 de julio del 75, cuando aún era jugador de Banfield, por la Copa Newton ante Uruguay en el Centenario. Cuarenta mil personas vieron el triunfo argentino tres a dos con tantos de Alonso y dos de Valdano.

La Volpe; Carrascosa, Troncoso, Rocchia y Mario Killer; Julio Asad, Ruben Galván (Eduardo Solari), Bochini y Alonso; Houseman (Valdano) y Ortiz, fue el cuadro nacional. La curiosidad es que en ese partido fue expulsado el Beto Alonso en el final.

Llegaría el tiempo de México. Lugar de grandes momentos, atajando y dirigiendo.

En 1983 decide colgar los guantes para dedicarse a la dirección técnica. Su primera experiencia fue con su último club como jugador activo, los Halcones de Oaxtepec, este equipo se encontraba en problemas de descenso; sin embargo, bajo el mando de Ricardo La Volpe lograron mantener la categoría.

Para la siguiente temporada, el club es vendido, cambiando de sede y nombre, siendo la ciudad de Puebla su nuevo hogar, ahora bajo el mote de Ángeles de Puebla, los guinda y blanco lograron permanecer en la Primera División.

Luego Atlante, con el que fue campeón en el 93, y cinco equipos más en México hasta tomar la dirección técnica de la Selección de ese país en el 2002, y ganó la Copa de Oro Concacaf en el 2003. Jugó una gran Copa Confederaciones 2005 en Alemania, en donde en la zona clasificatoria le ganó a Brasil, uno a cero, y llegó a semifinales, donde cayó ante Argentina por penales después de haber igualado en uno. Brasil le ganaría por goleada la final a Argentina, cuatro a uno.

Y el inolvidable partido de cuartos de final de Alemania 2006, cuando la volea de Maxi Rodríguez acabó con un gran México, después de haber dominado el partido en Leipzig.

Llegaría el tiempo tan controvertido para él, en Boca. Un campeonato casi ganado, dos derrotas ante Belgrano y Lanús, Estudiantes que lo alcanzó, y la final para el Pincha. Todo eso lo dejó marcado. Dolido, y vilipendiado por la prensa, que más que analizar a Boca penaban por la derrota del Xeneize, cosa no muy conveniente para la “venta” del producto fútbol. La Volpe siguió su carrera luego de Boca en Velez Sarsfield, volvió a México y en el 2010 y 2011 dirigió la selección de Costa Rica. Volvió a su “hogar”, Banfield, en ese 2011 y no le fue nada bien. Después, cuatro conjuntos mexicanos más, hasta el 2017 en el América.

"De México siempre me ha gustado su forma de jugar; creo que es mucha influencia de Ricardo La Volpe. Siempre es un gusto ver a México porque tiene mucho respeto al jugar bien y estoy seguro de que cada año, siendo un país tan grande y del que salen tantos jugadores, seguirá estando arriba por muchos años". Las palabras fueron de Pep Guardiola.

El actual técnico de Boca Juniors, Guillermo Barros Schelotto, cuando se le preguntó por sus técnicos preferidos dijo: “Carlos Bianchi, Carlos Griguol y Ricardo La Volpe, en ese orden. Es difícil explicar qué tomé de cada uno. En general tengo un buen recuerdo de los tres".

La Volpe nació el 6 de febrero de 1952 en Buenos Aires. Pocos defienden públicamente sus convicciones como él. Sin renunciamientos y sin dorarle la píldora a periodista alguno. El “Bigotón” es de esas personas sencillamente formidables para hablar de fútbol, se esté o no de acuerdo con sus ideas.

Sería lindo un asado con este “loco” que en los entrenamientos de la Selección del 78 jugaba de nueve y metía un montón de goles. Un entrenador muy exigente con sus jugadores, por lo que, a muchos de estos, no les cuadraba demasiado.

Semana de cumpleaños de La Volpe. No ha pasado desapercibido en el mundo del fútbol. Y está bien que así sea.

 

 Osvaldo Alfredo Wehbe