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"Somos las únicas mamíferas que no confiamos en nuestro parto"

Patricia Migueltorena es educadora prenatal con hipnoparto, en esta nota cuenta de qué se trata este método para gestantes; un programa que informa y educa para una participación activa en el acto de parir. “Es una sabiduría que ya está dentro nuestro y hemos olvidado”, dice

De Río Cuarto, Patricia Migueltorena se formó como profesora de yoga y masajista terapeuta, vivió en Brasil durante 10 años dando clases, allí conoció la palabra doula (una mujer que acompaña a otra durante el trabajo de parto y el parto propiamente, brindando apoyo emocional continuo durante este periodo). Se capacitó como tal con la mexicana Naoli Vinaver y comenzó a descubrir un universo apasionante donde podía aplicar reiki, masajes y yoga durante el acompañamiento a gestantes.

Antes de volver a la Argentina vivió en España, “trabajando con peregrinos aparece en mi vida el hipnoparto, allí me formo con la profesora Carmen Moreno, quien escribe por primera vez sobre hipnoparto en español”, cuenta Migueltorena durante la charla con Salud & Ciencia. Este método fue para ella el corolario de todo un camino que describe apasionante, “ver nacer y ver cómo llega la vida es realmente increíble”, sin embargo hasta que no conoció lo que era hipnoparto, asegura que “no sabía cómo educar, solo estaba con la mamá en la parte más visceral, en el momento del parto. Este método me abre una puerta para saber cómo informar, cómo educar, es un mundo de información que tenemos que aprender”.

Como educadora prenatal con hipnoparto, Patricia Migueltorena resalta que “las mujeres nos hemos olvidado, en realidad (la información) está dentro nuestro, pero hemos sido muy desinformadas y no tenemos conocimiento. Hipnoparto realmente modificó muchísimo mi forma de ver todo lo que tiene que ver con la gestación, el parto, educación sexual y reproductiva. No hemos tenido esa educación, no sabemos ni cómo funciona el útero, ni sabemos cómo son nuestras hormonas, cómo trabajan para un parto natural. Hipnoparto fue maravilloso por eso cuando estaba terminando mi curso dije ‘yo, esto lo tengo que llevar a Argentina’ y ahí fue que decidí volver”.

¿Qué es hipnoparto?

En realidad no es nada esotérico, ni extraño, se trata de un método, un programa de educación prenatal que apunta a preparar a la mamá para la mejor experiencia posible del parto. Está basado en tres pilares para modificar la experiencia del parto. Uno es la información, porque la información es poder realmente; información sobre cuáles son nuestros derechos, información sobre cómo funciona nuestro cuerpo, cómo funcionan las hormonas, la relación mente-cuerpo, cuál sería nuestro estado ideal para parir, porque hemos sido diseñadas para parir sintiéndonos en peligro o amenazadas. El segundo pilar es una caja imaginaria de herramientas o recursos para utilizar en cualquier momento que se necesite y en cualquier tipo de parto que se dé. Y el tercero es la hipnosis cognitiva-conductual, que es desde donde abordamos y trabajamos el tema de las creencias limitantes, los miedos y todo lo que traemos arraigado. La hipnosis cognitiva-conductual, que ya se ha usado en muchísimas terapias, no es más que una meditación guiada. La gente piensa la palabra hipnosis como un estado de trance, y no se trata de eso. Son sugestiones positivas de lo que la persona misma quiere modificar, eliminar y dejar ir, tales como miedos y creencias limitantes. Entonces, en un estado de relajación profunda, vamos trabajando con creencias empoderadoras. Todos tenemos plasticidad neurocerebral, sin embargo en las mamás se manifiesta muchísimo más en ese momento de la gestación, justamente para prepararse como mamás. Entonces es muy fácil poder trabajar desde ese lugar y realmente hace la diferencia.

Embed - Patricia Migueltorena | Educadora prenatal con hipnoparto

¿En qué momento de la gestación se recomienda?

Desde donde yo lo estoy abordando ahora y a lo que apunto es a la mamá gestante y que todavía queden varias semanas de gestación, porque mientras más repites las técnicas de meditación o de hipnosis cognitiva o los anclajes, y las afirmaciones positivas, esa caja de herramientas, a la hora del parto, estará más enraizada. Es un trabajo durante la gestación para que en el momento del parto se hayan cambiado esas creencias limitantes, te sientas empoderada y realmente te dé la posibilidad de sentirte segura y con conocimiento. Que cualquier decisión que tomes, sea desde el conocimiento y no tomar decisiones desde el miedo, desde la ignorancia.

¿Se conoce este método?

En general las mujeres todavía no sabemos casi nada. En España las personas se inscriben para hacer el curso de hipnoparto y ya han leído el libro (Hipnoparto. Preparación para un parto positivo de Carmen Moreno). Gracias a Dios hay mucha gente que estamos trabajando ya en esto, doulas, parteras, puericultoras, profesionales sanitarios también. Hasta ahora estaba el parto en manos de los profesionales sanitarios y la mujer no era participativa, era paciente justamente, cuando en realidad en el parto los protagonistas son la mamá y el bebé. Y la idea de hipnoparto es justamente eso, volver al parto en su estado natural, un acto saludable que en algunas ocasiones necesita asistencia médica. Y no al revés, el parto como un acto médico donde alguna vez se da un parto natural.

Sin embargo, no polarizan con el profesional de la salud…

No. Lo que pretendemos es volver a educar. Un parto humanizado, un parto respetado no puede estar enfrentado con el abordaje sanitario. Por el contrario, se trata de trabajar justamente en equipo, con todas las herramientas necesarias pero sabiendo que la mamá es la protagonista y que puede elegir el parto que sea. Tampoco se trata acá de idealizar, pensando ‘yo voy a tener un parto natural en el agua y es lo único que quiero’, porque también puede ser una frustración si la mamá no consigue eso. Entonces lo importante es la educación para eso. Si una mamá quiere un tipo de parto, hay que saber que pueden suceder mil cosas por las que no se logre, ahí es importante tener conocimiento, estar abierta, poder elegir, estar informada y que los profesionales puedan también informar a la mamá.

Tener esa fortaleza ante el imprevisto...

Sí, porque idealizar es otra frustración, por eso idealizar que mi parto será de tal manera, pero estar preparada para lo que venga. Y ahí tengo recursos y herramientas para afrontar lo que sea. Porque al final cada bebé va a elegir su manera de nacer, nace un bebé, nace una mamá y la huella del parto es para toda la vida, tanto para la mamá como para el bebé. Durante muchísimos años creímos que el parto era, ‘bueno, quedé embarazada, ahora quiero tener a mi bebé, voy a una entidad sanitaria a que me lo saquen para disfrutar del bebé en brazos’. Pero la huella del parto es mucho más que eso. Debemos cambiar ese concepto de que saquen el bebé. El parto es realmente un momento trascendental en la vida de toda mujer y del bebé.

¿Cómo es tu intervención?

Como educadora prenatal con hipnoparto, yo lo que ofrezco es un curso que se puede hacer en tres sesiones de tres horas y media cada una. Es la forma ideal de dar el curso porque es como más se incorpora y se absorben los conocimientos, pero también puede ser intensivo. Como doula acompaño en el parto y estoy dando yoga para las gestantes. Sin embargo, hoy estoy abocada más que nada a que se conozca esta posibilidad de preparar a la mamá para parir.

¿Cuán importante es el contexto de la mamá?

Fundamental, sobre todo a la hora del parto. Como digo, no estamos preparadas para dar a luz si no nos sentimos seguras, inclusive por el trabajo que hacen las hormonas. El útero funciona en eso que se llama comúnmente contracción, desde el parto decimos onda uterina, como receptor de oxitocina, que es la hormona del amor y trabaja en conjunto con la endorfina. Cuando no nos sentimos seguras, las hormonas que están trabajando son las del miedo, que nos invitan a correr, a estar en alerta. Entonces el útero tiene menos irrigación sanguínea, se genera ese bucle de miedo, tensión, dolor. Si sentí dolor, tengo la idea de que voy a tener más dolor, ya tengo miedo, se genera tensión. Por eso la importancia de estar en un ambiente seguro, con personas de tu confianza, como cualquier otra mamífera. Si nosotros observamos cómo van a parir cualquier hembra de otra especie, buscan su lugar, se arrinconan, buscan soledad. Y nosotras estamos expuestas a luces grandes, con gente que no conocemos, inclusive en posturas que no son favorables. Y es totalmente importante que la mamá tenga esa contención. Insisto, si no se consigue ese espacio ideal de la mamá con su entorno y hay que ir a una entidad sanatorial, llevar esa mantita, ese olor, pedir que se bajen las luces, escuchar una música, que esté cerca la persona que elegimos, eso es muy importante porque va a hacer que las hormonas hagan el trabajo que tienen que hacer.

¿Cómo trabaja con las instituciones de salud?

Nosotros no somos personal sanitario, no queremos que el personal sanitario nos tome como la contra, ni nosotros tampoco a ellos, porque la intención es trabajar en equipo. La partera es una figura que tiene que ser cada vez más importante, porque es la que está preparada para partos naturales, ella es la que va a hacer ese control, ese cuidado. Y es maravilloso que estén los médicos, los ginecólogos para esas intervenciones médicas cuando hay algún problema. Me parece que lo bueno sería sacar esas guerras. Desde algún lugar, mencionamos ‘me estoy preparando para un parto natural’, y te ven como la hippie loca que quiere un parto raro. Y en realidad, no hace tantos años nuestras abuelas parían así, en la casa, con la diferencia que en esa época no había el conocimiento sanitario de hoy, con controles y con higiene. Somos las únicas mamíferas que no confiamos en nuestro parto, creemos que está el poder en alguien externo a nosotros. Entonces nos entregamos a los médicos, y con esto no queremos hacer guerra con los médicos, sino que la mujer sea partícipe y responsable de ese parto, de que lo pueda vivir, que sea consciente. Porque realmente si está informada, está segura, tiene herramientas para salir de las situaciones de estrés. Eso va a fluir porque ya está dentro de nuestra sabiduría para parir.

Por Fernanda Bireni