Para garantizar la seguridad del personal, la Guardia Urbana realiza paradas fijas en el lugar durante las ocho horas de atención, con presencia adicional de la Policía de la Provincia de Córdoba en algunos horarios.
Según relató Rafael Filippa, secretario de Prevención y Convivencia Ciudadana. El conflicto comenzó cuando un vehículo se detuvo junto a la camioneta de la Guardia Urbana y sus ocupantes iniciaron una discusión con vecinos del lugar. Uno de los involucrados efectuó tres disparos de arma de fuego, lo que obligó al personal de salud a refugiarse detrás del móvil.
Ante la situación, un guardia urbano masculino, que porta un arma de letalidad reducida, descendió del vehículo y realizó varios disparos con el objetivo de disuadir la pelea, logrando desarticular el enfrentamiento. En ese momento, el guardia y una colega que permanecía resguardada eran los únicos efectivos presentes; la Policía Provincial llegó al lugar posteriormente, a pedido de la Guardia Urbana.
Filipa destacó la actuación del agente con énfasis. "Este guardia urbano, hay que realmente destacar lo que hizo: bajarse con un arma de letalidad reducida, ponerse al frente de una persona que había efectuado tres disparos y disuadir esa reyerta, es totalmente destacable", afirmó. También señaló que la Guardia Urbana no cuenta con la misma capacitación ni el armamento de una fuerza policial, lo que hace aún más significativa la intervención.
"Tenemos que dar gracias a Dios que esta persona armada con ese revólver no le disparó a la gente, sino hoy tendríamos que estar hablando quizás lamentando algún tipo de víctima, de herido y demás."
El funcionario subrayó que la presencia permanente en la zona responde a que se trata de un sector con historial de conflictos entre familias.