La salida del funcionario se produce en un escenario de “ruidos internos” debido al congelamiento de salarios en el instituto, situación que tensó la relación con la planta de trabajadores.
Lavagna, quien había asumido el 30 de diciembre de 2019, gestionó una etapa caracterizada por la continuidad en la normalización de las estadísticas públicas, manteniendo la transparencia recuperada tras los años de intervención durante las gestiones kirchneristas.
Su salida coincide con un momento técnico crucial: la puesta en marcha del renovado Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Esta actualización incluye la adopción de la clasificación Coicop 2018, que eleva a 13 las divisiones de relevamiento (sumando “Seguros y servicios financieros”), y utiliza la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017-18 para ponderar los consumos de manera más actual.
La noticia encendió las alarmas en el gremio ATE INDEC y su delegado, Raúl Llaneza, advirtió: “Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a 8 días de la salida del IPC con la nueva ponderación”. Desde el sindicato exigieron, una vez más, un “INDEC independiente del poder político”.