En el marco de los cálculos de resultados económicos que realiza el INTA, se llevó adelante un trabajo de estimación del impacto de la sequía estival 2022/23 sobre el desempeño productivo y económico de establecimientos de producción de leche proyectado para este año. La estimación económica se realizó a precios corrientes del mes de marzo del año 2023.
El informe presentado destaca que “los resultados obtenidos están anualizados (año 2023) y de ningún modo pretenden ser concluyentes, debido a la heterogeneidad de situaciones climáticas y productivas actuales en las diferentes cuencas lecheras, por un lado, y a la incertidumbre acerca de las condiciones climáticas y de precios en el resto del año”.
Y aclara: “Se asumió una disminución total anual de la oferta de pasturas del 12,6%, considerando la curva estacional hipotética de producción y, del 45% para cultivos destinados a silaje de maíz y grano (información surgida de encuestas a referentes regionales de las diferentes cuencas lecheras pampeanas)”.
Por otra parte, se proyectó una disminución de la producción anual de leche en cada modelo, ocasionada principalmente por dos factores:
-Reducción de la cantidad de vacas (selección y descarte), como estrategia para ajustar carga animal a la situación de restricción forrajera y, adicionalmente, como estrategia financiera.
-Caída en la producción individual por reducción de la oferta forrajera, a pesar de los potenciales cambios que pudieran implementarse en la alimentación del rodeo (compras adicionales de alimentos).
La proyección realizada muestra una situación financiera compleja, especialmente para los tambos chicos y medianos, dado que el precio de la leche no alcanzó a cubrir sus costos de corto plazo. Se destaca que, en los primeros y según las relaciones de precios vigentes durante el mes de marzo, se requirió un precio mínimo de la leche de $ 87,9 por litro para cubrir solamente el costo de corto plazo.
Además se destacó que, para medir la sustentabilidad de la empresa se requiere además computar en el análisis otras asignaciones que garantizan la continuidad de la producción: amortizaciones, retribución al capital invertido y retiro empresario, que forman parte del precio de equilibrio y no se presentaron en el análisis.
Por otra parte, “en esta estimación, no se ponderó el impacto de la sequía sobre aspectos que seguramente incidirán negativamente en la evolución de los resultados productivos y económicos de las empresas tamberas: menor calidad del forraje, deterioro del estado corporal de la hacienda, afectación de los índices reproductivos, entre otros”, se aclaró.

