La reacción de Teherán
En una rueda de prensa oficial, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, calificó la medida como un precedente "peligroso" para la política internacional.
"Etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país es inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional", afirmó Baghaei.
El funcionario no solo cuestionó la legalidad de la resolución, sino que lanzó una advertencia directa al asegurar que la decisión "sin duda recibirá una respuesta adecuada por parte de Irán", aunque no especificó la naturaleza de dichas represalias.
El argumento de la Casa Rosada
La medida, impulsada por el presidente Javier Milei, fue oficializada el pasado sábado a través de un comunicado de la Oficina del Presidente. El documento fundamenta la decisión basándose en el historial de ataques sufridos en suelo argentino durante la década de los 90:
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Atentado a la Embajada de Israel (1992): 22 muertos y cientos de heridos.
Atentado a la AMIA (1994): 85 muertos, el mayor ataque terrorista en la historia del país.
Según el Gobierno Nacional, la Fuerza Quds —junto a la organización libanesa Hezbollah— fue la responsable intelectual y logística de estas masacres, las cuales permanecen en gran medida impunes judicialmente.
Alcance de las sanciones
La inclusión en el RePET no es solo una declaración política, sino que conlleva herramientas administrativas y financieras severas. Según el informe oficial, la medida implica:
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Sanciones financieras: Congelamiento de activos que puedan estar bajo jurisdicción argentina.
Restricciones operativas: Bloqueos destinados a limitar la capacidad de movimiento de los 13 individuos vinculados a la organización que también fueron señalados.
Protección del sistema financiero: Refuerzo de los controles para evitar que fondos vinculados al terrorismo circulen por instituciones locales.
Un frente común del Gabinete
La resolución fue el resultado de un trabajo coordinado entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Esta acción reafirma el giro en la política exterior argentina, alineándose estrechamente con los intereses de seguridad de Estados Unidos e Israel en la región.
Por el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina no ha emitido una réplica formal a las advertencias de Teherán, manteniendo la postura de que la prioridad es el "resguardo de la seguridad nacional y la memoria de las víctimas".