Rostros y Rastros Javier Borra | Coaching | Slavoj Zizek

Confiar en el otro

Una pregunta presente en todos los tiempos es: ¿Qué nos hace confiar en los demás? ¿Te has preguntado por qué confías en quién confías? ¿La confianza perdida se puede recuperar?

La propia intuición es clave ya que de forma natural e instintiva mantenemos o retiramos nuestra confianza. Pero como todo actuar psicológico hay factores que están implicados. La confianza nace impulsada por vínculos que establecemos desde que somos muy pequeños. La relación con nuestros padres es donde comienza, dependemos completamente de ellos, si es inestable, en el futuro se puede presentar dificultades para confiar en los demás. Si la comunión con nuestros padres se construyó positivamente habrá una gran posibilidad de desarrollar confianza hacia las otras personas. Esta relación es un factor, pero no es determinante de nuestra capacidad de confiar en el otro.

En nuestro desarrollo y crecimiento sumamos experiencias negativas y positivas, y podemos en el proceso de madurar y conocernos, modificar creencias y estructuras de pensamiento. Las experiencias juegan un rol fundamental, marcando recuerdos conscientes y nutriendo el inconsciente personal. El procesar lo que vivimos es clave para forjar nuestra personalidad y nuestra capacidad de confiar. Imagina por instante un iceberg, la punta que se asoma representa lo que vemos de nuestra confianza hacia los demás, e internamente, lo que no podemos ver en la base, simboliza nuestra propia autoconfianza. Solo con pilares de autoconfianza sólidos y profundos, podremos desarrollar confianza hacia el otro. Trabajar en la confianza es una tarea para cada uno de nosotros.

La autoconfianza es clave, y nos ayuda a recorrer el camino con más aptitud y el éxito se presentara con mayor facilidad. Por el contrario, la baja en nuestra confianza trae aparejada la inseguridad, y en este contexto tendremos la tendencia a generar situaciones negativas para nosotros y con las personas que nos rodean.

Confiar en otro es una relación recíproca, ya que es precisamente esa confianza hacía ti mismo, la que te permitirá confiar en los demás, y a su vez a que ellos confíen en ti. Analicemos: ¿Confiarías en alguien que no confía en sí mismo?, y ¿en alguien que no confía en ti? Tu propia confianza te facilitará la vida, tus relaciones y resultados, y te permitirá discernir con la máxima objetividad posible, como y en quien depositar tu confianza, gestionando con éxito tus relaciones personales y profesionales.

Habrás notado como ciertas personas resultan más confiables y positivas que otras. Estas personas confían en sí mismas, no critican, ven bien a los demás, y aunque dan su opinión, respetan al prójimo y resuelven sus conflictos con asertividad. Entonces, los demás hacen lo mismo con ellos. Desde su propia confianza, generan nuevas relaciones de confianza. Y si alguien los critica, lo saben gestionar con confianza y asertividad.

Seguro te estarás preguntando cómo trabajar la confianza, como aclaramos anteriormente se relaciona directamente con la confianza que te tienes a ti. La clave es trabajar en nosotros mismos, en nuestra autoestima, lograr un dialogo interno para conocer como construimos nuestros pensamientos e ideas. El conocernos también implica analizar con objetividad nuestra vida, cómo fueron nuestras relaciones personales en un pasado, qué marcas nos quedaron de esas relaciones y qué creencias se formaron, para así entender porque somos cómo somos y lo más importante qué es lo que debemos trabajar para fortalecer nuestra autoestima y por ende, nuestra autoconfianza.

Tomo prestada una frase del Filosofo, psicoanalista y sociólogo, Slavoj Zizek que nos dice “Tras fracasar es posible seguir adelante y fracasar mejor, en cambio, la indiferencia nos hunde cada vez mas en el cenagal del ser estupido”

Cuando perdemos la confianza en alguien, seguimos adelante, con el dolor y el aprendizaje, pero necesitamos volver a confiar, nuestra naturaleza social y el simple hecho de apoyarnos en el otro (no podemos con todo solos). Volveremos a confiar con un filtro más fino, limites claros, buscando las personas que comparten nuestra visión y deseos. Creando relaciones de confianza crecemos como individuo y como sociedad. En ese marco nacen los líderes que nos impulsan a usar la libertad que muchas veces olvidamos y que con su energía impulsan la transformación.

Esta época tan compleja que afrontamos, en la cual debemos salir fortalecidos y con confianza en la comunidad y su capacidad para lograr un cambio de crecimiento y amor. ¡¡Confiamos en vos!!

Por Javier Borra y Sandra Nieto | Coaching Integral