Los trofeos y medallas que recibieron ayer los participantes de la maratón de Córdoba fueron confeccionados por artistas de la capital provincial y realizados con tapitas de plástico y retazos de chapas, producto de la economía circular, provenientes de los Centros Verdes distribuidos en distintos barrios de la capital.
Los trofeos fueron entregados a quienes finalizaron en los primeros puestos de las distintas categorías competitivas, además del premio en efectivo.
Las medallas, por otro lado, se entregaron a todos los participantes que llegaron a la meta.
De esta forma, el Municipio de Córdoba reforzó su compromiso con el cuidado del ambiente al fomentar el reciclaje de residuos y la elaboración de productos en el marco de la Economía Circular.
Para la maratón se hicieron 15 mil medallas de plástico 100% reciclado. Esta iniciativa debutó en la primer “Maratón CBA 42K, Recorré Córdoba”, realizada en el 2021, por lo que en esa oportunidad se reciclaron cerca de 100 mil tapitas plásticas para fabricar las 12 mil medallas del evento. Eso permitió reinsertar 250 kilos de plástico en el paradigma de la Economía Circular.
En lo que va del 2022, ya se reciclaron más de 17.50 kilos de plástico y se planifica mediante la implementación de nuevos proyectos incluyendo el Revestimiento sustentable, cerrar el año 2022 con 8.000 kilos de plástico reciclados.
El material es aportado por los vecinos que lo acercan a los Centros Verdes que administra la Municipalidad a través del Ente Córdoba Obras y Servicios.
La encargada del diseño y realización de cada medalla, al igual que el año anterior, es la pyme local “Ecolif”. La empresa es la encargada de adquirir tapitas de bebidas, vasitos de yogurt o queso untable y otro tipo de envases de los distintos Centros Verdes a cargo de la Municipalidad de Córdoba y de distintas cooperativas locales, para utilizarlos como materia prima para la fabricación de distintos productos.
Cada una de las medallas se hicieron con 9 tapitas y pesaron 21 gramos. En total, se lograron reciclar 135 mil tapitas, o 337,5 kilos de residuos plásticos que se evitaron que terminaran en un predio de enterramiento.

