Los economistas de la consultora Eco Go, Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi, plantearon reparos sobre el plan gubernamental advirtiendo por la volatilidad del capital en el plano internacional, en una columna de opinión compartida en el diario Clarín.
En el análisis, alertaron que "los dólares de la cuenta corriente y los de la cuenta capital son iguales. Pero la historia nos condena", señalando que la estrategia oficial se busca aplicar en un país "sin reservas que lleva años sin remunerar el ahorro en términos reales y rompiendo contratos" sumado a la “polarización extrema” de la política local.
En este contexto, instaron a ser prudentes, especialmente cuando el Tesoro Nacional todavía está gestionando pagos inmediatos (como los cupones de enero) y recurriendo a la regulación para asegurar el programa financiero de pesos, mientras aspira a refinanciar deuda y acceder a crédito en el largo plazo.
Dal Poggetto y Menescaldi describen que el objetivo del Gobierno es que Argentina empiece a asemejarse a Australia, que arrastra décadas de déficit en cuenta corriente sin crisis de balanza de pagos; o Brasil, que desde 2006 tiene déficit en cuenta corriente, acumuló reservas a través de la cuenta capital y abortó las crisis de pagos.mKo72A
Sin embargo, los economistas de EcoGo enumeran una serie de diferencias estructurales que hacen "muy difícil" extrapolar la experiencia exitosa de Brasil a la situación actual de Argentina:
- Nivel de tipo de cambio real: Brasil inició la acumulación de reservas en 2006 con el Real apreciado un 30% arriba de los niveles de 1998, el Banco Central de Brasil pudo comprar más de US$ 300.000 millones, incluso soltando el tipo de cambio en la crisis de 2008 con un impacto inflacionario mínimo.
- Tasa de interés real positiva: la compra de dólares en Brasil se dio en un contexto donde la tasa de interés de política monetaria siempre fue muy positiva (en promedio 6,6 puntos porcentuales por encima de la inflación durante 25 años). En contraste, la tasa de Repo de Argentina (20% TNA) es fuertemente negativa frente a la inflación (28% TNA en octubre).
- Independencia del Banco Central: Brasil mantuvo la independencia de su Banco Central "a rajatabla" durante más de 30 años, logrando que la inflación nunca superara el dígito (con excepción de 1999).
- Deuda pública en dólares: La deuda pública de Brasil en dólares asciende a sólo US$53.000 millones (45% menos que la de Argentina con el Mercado), a pesar de que su PBI es tres veces más alto, y cuenta con US$359.000 millones en reservas.
- Ancla fiscal sólida: el ancla fiscal de Brasil entre 1999 y 2012 incluyó un superávit primario cercano al 3% del PBI. En Argentina, los intereses que no se registran en las estadísticas oficiales suman al menos un 3,3% del PBI (4,3% con devengamiento CER), superando ampliamente los intereses reconocidos (1,2% del PBI).
- Calidad del déficit en cuenta corriente: el aumento del déficit de cuenta corriente en Brasil se explica principalmente por las utilidades y la cuenta de intereses del sector privado. El 68% de la inversión extranjera directa en 2024 es reinversión de utilidades y en promedio desde 2010 ese número asciende a 32%.
- Acumulación de reservas: en Brasil entre 2006 y 2011 es casi un calco de los flujos de portafolio que ingresaron por la cuenta capital.
- Expansión del Crédito: la contracara de la compra de dólares y la remonetización en Brasil fue una expansión masiva del crédito al sector privado, que pasó del 28% al 55% del PBI. Esto incluyó crédito hipotecario financiado con cajas de ahorro que, a diferencia de Argentina, sí fueron remuneradas sistemáticamente por encima de la inflación.