La festividad se realiza de manera ininterrumpida desde 1960 y, a lo largo de las décadas, atravesó distintas modificaciones tanto en su nombre como en su fecha. Originalmente se conmemoraba el primer domingo de agosto, pero la Cámara del Juguete impulsó su traslado al segundo domingo con el objetivo de favorecer las ventas del sector comercial. En 2011, la coincidencia con las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del 14 de agosto obligó a correr la celebración al 21 de ese mes. Finalmente, en 2013 quedó fijado de manera definitiva el tercer domingo de agosto como fecha estable, buscando evitar futuras superposiciones con jornadas electorales.
El debate por el nombre
El punto más sensible de la discusión no fue el calendario sino la denominación. En 2020, Gabriel Lerner, entonces secretario Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, planteó abandonar la expresión tradicional en nombre de una mirada más amplia sobre la infancia.
"Proponemos dejar de decir 'Día del Niño', porque queremos celebrar la diversidad de toda la niñez", sostuvo en aquel momento. Para el funcionario, resultaba clave que el Estado acompañara las transformaciones culturales para "visibilizar inequidades" y favorecer "prácticas más inclusivas".
Con el decreto 562/2025, la actual administración tomó el camino inverso y restableció formalmente la denominación que había sido desplazada en distintos ámbitos durante los últimos años. La decisión reactiva el debate sobre el significado cultural y simbólico de la fecha, que este año se celebrará el tercer domingo de agosto.