Salud | muerte | enfermedad | Marisa Gagliardo

De qué hablamos cuando hablamos de cuidados paliativos

La autora se refiere a "los cuidados paliativos dirigidos en especial a las personas que padecen una enfermedad grave como el cáncer, o enfermedades que se prolongan en el tiempo llamadas crónicas"

Un poco de historia, desde tiempos muy antiguos el ser humano ha tratado de dar solución o acompañamiento a las personas en el proceso de enfermedad variando la actitud frente a la muerte según las épocas.

En la edad media el moribundo se rodeaba de sus seres queridos consciente de su propio deceso, todos participaban de esta ceremonia acompañando a quien estaba próximo a morir, en esto consistía la buena muerte.

A partir del siglo XIX la muerte de uno mismo es transferida a la preocupación por la muerte del ser querido, la llamada muerte del otro, es una etapa exagerada del duelo y en el inicio del culto a los cementerios tal como lo conocemos en la actualidad.

Llegamos así al siglo XX y a partir de la Primera Guerra Mundial la muerte como tal es negada y apartada del lenguaje coloquial, la muerte deja de ser esa muerte esperada, acompañada y aceptada de los siglos precedentes.

En la década del sesenta Cecily Saunders, enfermera y posteriormente médica, crea en Londres los “hospices” para paliar y aliviar los síntomas acompañando al paciente en su evolución retomando el concepto del cuidado del enfermo cuando ya no era posible continuar con la cura, y dando de manera integral la mayor calidad de vida posible.

De qué se trata

Los cuidados paliativos (CP) están dirigidos en especial a las personas que padecen una enfermedad grave como el cáncer, o aquellas que se prolongan en el tiempo llamadas crónicas y no es posible de ser curada pero si sostenida.

Los CP se concentran en mejorar la calidad de vida ayudando al paciente y a los cuidadores a tratar los síntomas de la enfermedad y los efectos secundarios de los tratamientos.

El equipo de cuidados paliativos está diseñado para que integralmente ayude a las personas que padecen una enfermedad grave a vivir tan bien como sea posible por tanto tiempo como puedan. Los CP se utilizan en todas las edades y en cualquier etapa de cualquier enfermedad grave y deberán usarse siempre que una persona presente síntomas que deban controlarse.

En el cáncer, los CP se integran como parte habitual del acompañamiento y aunque no tratan el cáncer, son parte importante del control de síntomas, dolor, cansancio, fatiga, falta de apetito etc.

Se convierten en el sostén y soporte del enfermo y acompañamiento de los familiares, y muchas veces continúan después de la conclusión del tratamiento.

Los cuidados paliativos toman a la persona como un todo teniendo como objetivo prevenir o tratar los síntomas mitigándolos y aliviando el estrés.

El equipo planifica la o las acciones para darle al paciente las mejores opciones en su propio cuidado tratando de abordar todas las necesidades del mismo.

Los profesionales que integran el equipo pueden ayudar a detectar y a tratar los problemas físicos, emocionales, sociales y espirituales que puedan surgir a lo largo del tratamiento.

Son tratamiento de apoyo que se brindan en cualquier etapa de la enfermedad y en la última fase de una enfermedad incurable o cerca del final de la vida.

Es importante destacar que los CP se pueden brindar cuando el paciente está en tratamiento activo, por ejemplo en el cáncer, quimioterapia, radiación o inmunoterapia etc. Cuando los tratamientos no dan el resultado que proporciona la curación, los CP forman parte activa del equipo mitigando no solo los síntomas sino los efectos secundarios, y si bien los equipos son diferentes en su acción, ya que el equipo de atención medica brinda y administra el tratamiento de la enfermedad, ambos equipos se comunican e interactúan todo el tiempo.

En la fase final, el equipo de CP coordina la mayor parte de la atención del paciente y se comunica permanentemente con el equipo de atención médica.

¿Cuál es la diferencia entre CP y cuidados al final de la vida?

La diferencia es que los CP puede empezar en cualquier momento de la atención de la enfermedad y los cuidados al final de la vida (comienzan) cuando el tratamiento curativo ha dejado de ser eficaz y la concentración está dada en la calidad de vida ayudando en la transición del tratamiento de curación al de control de la enfermedad del paciente y preparando a la familia cuando se acerca el final de la vida. Esto significa el sostén emocional y resolución de sus problemas a medida que van surgiendo.

Para concluir decimos que se define como paciente paliativo aquel paciente de todas las edades que padece una enfermedad crónica, debilitante o amenazante y en donde la unidad a tratar está compuesta por el enfermo y su familia y para ello se debe manejar el dolor y otros síntomas físico, optimizando la autonomía del paciente, dándole apoyo psicológico y espiritual a él y a su red de apoyo, colaborando con los equipos tratantes en el desarrollo de planes terapéuticos centrados en el paciente.

Por Marisa Gagliardo | Prof. En Educación Psicomotríz | MP 8473 | Máster en Cuidados Paliativos en el Enfermo Oncólogo