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Golpe abajo: el vertiginoso ascenso de los alimentos

Es el rubro más importante en el indicador inflacionario por su incidencia dentro del IPC del Indec. En el último año aumentó 150%. Hace un año viajaba al 86% interanual. La aceleración provoca el deterioro de ingresos y de indicadores sociales

El rubro alimentos y bebidas sigue siendo uno de los que empuja la súba del índice de precios al consumidor en todo el país. Ganó sensibilidad con cada movimiento del mercado cambiario, y los precios, como si se trataran de productos importados, responden casi simétricamente a la escalada que va teniendo el dólar blue, que después de haber perforado la barrera de los $ 1.000, finalmente cerró la semana pasada algo por debajo. Ese último movimiento, no llegó a las góndolas, como de costumbre. Las subas de alimentos y bebidas de los últimos días, que recibieron los almaceneros en todos los barrios del país, quedaron con el dólar de $ 1.050 aunque en las cuevas se venda casi $ 100 menos.

No son muchas las grandes empresas que producen alimentos y bebidas en el país, por lo que se trata de un mercado particular. Los grandes nombres se conocen de memoria: Coca-Cola, Danone, Grupo Arcor, Molinos, Ledesma Mondelez y Bagley Latinoamerica. Se suman con fuerte peso en determados nichos Mastellone, Fargo, Pepsico, AGD, Danone, Molinos Cañuelas, Bunge, Molinos Río de la Plata, Unilever, P&G, Paladini y Potigian.

Si se toma el acumulado del año se observa que mientras el IPC aumentó 103,2%, los productos de alimentación lo hicieron al 117,5%

Del otro lado de este grupo de empresas y de los precios de los alimentos, los consumidores vienen perdiendo poder de compra, pero aún así la escalada continúa.

Los datos entregados por el Indec la semana pasada muestran que nuevamente el rubro Alimentos y Bebidas estuvo por encima del promedio inflacionario del mes. Pero no se trata de una excepción, porque si se toma el acumulado del año se observa que mientras el IPC aumentó 103,2%, los productos de alimentación lo hicieron al 117,5%. Si se mira los últimos 12 meses, el IPC acumula 138% de incremento y Alimentos y Bebidas, 150%.

En el mismo relevamiento de hace un año, de septiembre de 2022, los alimentos sumaban 86% de alza interanual contra 83% del promedio general de precios. El deterioro del proceso inflacionario es elocuente.

Es más, el único rubro que en el último año aumentó más fue Restaurantes y Hoteles, con 161,6%.

Un dato más a tener en cuenta dentro del informe del Indec es que los alimentos subieron más en el NOA, con el 154% acumulado. Y que entre los productos que más aumento tuvieron en septiembre está el arroz, con 26% con respecto a agosto, el mes de la devaluación.

El Gobierno esperaba que después de aquel episodio cambiario y su relevancia en el traslado a precios de la segunda mitad de agosto, hacia mediados de septiembre los precios empezaran a desacelerarse. De hecho, la Secretaría de Política Económica empezó en aquel momento a publicar un seguimiento semanal de los precios: una suerte de rating minuto a minuto sobre lo que ocurre en las góndolas. Y es un entusiasta secretario de Economía, como Gabriel Rubinstein, el encargado de destacar la notoria baja que se produce desde hace un mes y medio.

Ese registro muestra que incluso el ascenso inflacionario comenzó antes de la devaluación y llegó al 15 semanal a fines de agosto y comenzó septiembre con 14 y 13 por ciento en las dos primeras semanas. Luego fue al 10%, al 8% y al 7% en las siguientes. Repitió el 7% en la última medición de octubre.

Pero esa baja que muestran los datos de la Secretaría de Política Económica no coinciden con los publicados el Indec, que en el último informe dio 12,7% mensual para septiembre frente al 12,4% de agosto. El Gobierno esperaba que fuera menor. Allí hay una aclaración de diferencia metodológica de medición: Indec publica el promedio de cuatro semanas y compara contra promedio de cuatro semanas del mes anterior. La Secretaría de Política Económica lo hace contra la última semana del mes anterior. Por eso la inflación de septiembre para la Secretaría fue del 7,4%.

Octubre tendrá como combustible la corrida del dólar blue y los finciancieros ocurrida en las últimas semanas, que como se dijo, se traslada con fuerza a las góndolas. Y la expectativa de lo que pueda resolver el Gobierno el lunes después de las elecciones.

Pero del grupo de empresas que lideran la producción de alimentos y bebidas ya hay quienes sí resolvieron lo que harán: Coca Cola avisó en las últimas horas que el lunes aumentará 35% los precios. Y advirtió que no respetará los acuerdos de precios hasta que no haya nuevo presidente, para no perder márgenes de utilidad. La decisión tiene gran impacto, ya que el gigante multinacional tiene una participación importante en las góndolas.

Mientras el Indec anunció una inflación del 12,7% para septiembre, la Secretaría de Política Económica dijo que su cálculo (diferente) arrojó el 7,4%

Anoche había sólo trascendidos de parte del Ministerio de Economía que daban cuenta del malhumor que generó el anuncio de la multinacional. Pero no se descarta que en las próximas horas haya algún intento por frenar la decisión.

Lo cierto es que la inercia inflacionaria sigue su marcha y más allá de que los alimentos aparecen por encima del promedio, todos los rubros están en alza. Y además de los evidentes desajustes económicos que ofrece el Gobierno, también hay un efecto electoral que colabora con la incertidumbre sumado a ciertas conductas de quienes aprovechan el río revuelto: como el “aumento preventivo” de Coca Cola.