Rostros y Rastros personas | crimen | Trata de personas

Trata de Personas: un crimen que entiende a la víctima como mercancía

Ayer fue el Día Internacional contra este delito organizado. En esta nota intentamos responder qué implica, cómo operan las organizaciones ilícitas y qué diferencias tiene con el tráfico de personas

Según la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, máximo organismo internacional que trabaja en prevenir, reprimir y sancionar el crimen organizado, la trata de personas es: “(...) la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una personas que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajo o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos”.

El sábado fue el Día Internacional de Lucha contra la Trata de Personas, desde Rostros & Rastros de diario Puntal hablamos con Carolina Sampo, investigadora de CONICET y coordinadora del Centro de Estudios sobre Crimen Organizado Transnacional de la Universidad de La Plata.

¿Es la trata una forma de crimen organizado?

-Sí por supuesto, una de las economías ilícitas en las que se manifiesta el crimen organizado es la trata, entendida como la explotación de personas, de seres humanos, sea para fines de explotación sexual, o explotación laboral. Existen más fines, pero en líneas generales, esos son los principales.

La persona es considerada una mercancía…

-Sí claramente, la persona es vendida. No necesariamente se centran en los sectores socioeconómicamente más desfavorecidos, pero por lo general aparecen estas organizaciones a ofrecer, en muchos casos promesas de un mejor futuro o de un trabajo mejor.

¿Cuál es la diferencia entre trata y tráfico de personas?

-La gran diferencia entre la trata y el tráfico de personas es el siguiente: cuando hay una situación de tráfico se trata de un acuerdo entre una persona y una organización criminal que ayuda al primero a salir (o trasladarse) desde un punto A hacia un punto B y eso generalmente, no siempre pero es muy habitual, implica el cruce de fronteras de manera ilícita. En la trata, no hay un acuerdo entre partes, lo que hay es un abuso de poder desde diferentes lugares por parte de las organizaciones criminales; hay un engaño de por medio.

Como esto se da generalmente en personas que transitan situaciones adversas, de mucha vulnerabilidad, las instituciones sociales y globales vienen indicando que se van a multiplicar los casos de trata de personas luego de la pandemia y en un escenario pos pandémico donde las economías mundiales tienen problemas.

En general, ¿cómo operan?

-Aparecen ofertas de trabajo disfrazadas, de alguna manera, que llegan a partir de vínculos donde se genera confianza, hasta vínculos amorosos y de amistad. No necesariamente es un aviso en el diario o publicación en internet o aviso en una red social, sino ofrecimientos que vienen de la mano de alguien que hace un trabajo más fino durante un tiempo generando confianza entre la víctima y el victimario, donde la primera, generalmente, es mujer.

¿Qué implica ese trabajo?

-Casi siempre implica un traslado de algún tipo dentro del territorio nacional o al exterior y eso hace alejar a la víctima de los lugares que conoce y de personas a las que podría recurrir, tambien se las despoja de su documentación, eso hace muy difícil la movilidad, el reclamo, muchas de estas víctimas sienten que al no tener documentación no pueden recurrir a las fuerzas de seguridad y no pueden ir a hacer una denuncia. Se aprovechan de sus vulnerabilidades múltiples no solo de falencias económicas.

Las personas, entonces, están desaparecidas…

-Sí, claramente, en muchos casos. Los recorridos son esos, te ofrecen un trabajo, a veces les dicen que van a hacer casting en el exterior, que van a ser actrices, o modelos y cuando llegan les secuestran los documentos, no se pueden mover, están encerradas dentro de una casa, y lo que hacen es ejercer la prostitución. En líneas generales es eso, pero no siempre. En muchos países de la región hay carteles en los aeropuertos que dice algo así como que si la oferta es demasiado buena o te ofrecen hacer papeles rápidamente, ‘desconfía’. No te subas a un avión con tanta tranquilidad porque no sabes dónde vas a terminar. Esta es la situación.

También sucede a veces que la diferencia entre tráfico y trata tiene un límite que se corre y el tráfico se convierte en trata. Hay personas que contratan los servicios de una organización criminal por ejemplo para cruzar una frontera y durante el trayecto les cambian los términos del intercambio y se convierten en víctimas de tata y en ese sentido es mucho más fácil de llegar a las desapariciones.

¿Las victimas también pueden ser hombres?

-Cuando hablamos de trata con fines de explotación sexual más del 90% son mujeres, sin embargo también hay hombres que están siendo tratados pero es muy alto el nivel de mujeres. En el caso de explotación laboral, algo de lo que no se habla tanto, pero que también es preocupante, se da en trabajos agrícolas en la industria de la yerba mate, el algodón y el café en otros países, no solo en cuanto a derechos humanos que se violan, sino también la existencia de trabajo infantil muy precoz, siendo forzados a trabajar con 7 u 8 años.

¿Hacia dónde va la prevención además de estos carteles en los aeropuertos?

-La prevención tiene que ver con hablarle a las victimas directamente, si te estas subiendo a un avión y no sabes muy bien hacia dónde estas yendo creo que la esperanza es que esos carteles te enciendan alguna alarma. Hubo una campaña televisiva muy interesante que apuntan a las personas que ya son víctimas. También hay otro tipo de herramientas de prevención que apuntan a concientizar a nivel más precoz, sobre todo en la era digital hay que tener cuidado con quién nos relacionamos, quien está del otro lado, tener cuidado con qué me ofrece.

Y está la historia de amor de por medio…

-Hay que tener cuidado con las historias de amor, esta muy relacionado a la concepción de esas historias de amor que no terminan siendo así, hay que concientizar a los más jóvenes, eso está muy enfocado a un público muy joven, ese es el ‘mercado de la trata, no puedo decir que no haya un público más adulto también, pero está más enfocado a los jóvenes.

El crimen organizado se hacen cada vez más complejo a la hora de combatirlo…

-Las organizaciones son complejas por definición no se dedican a una sola manifestación del crimen organizado, no es que por que se dedican a la trata no trafican droga o por hacer narcotráfico no hacen trata o no explotan minas de oro, al contrario, cuanto más grandes son las organización de crimen más complejas y diversas son, lo que buscan es rentabilidad, lo que más rentabilidad les dé.

Y puntualmente con la trata está esto de que pueden vender a una persona varias veces, y eso no te pasa con otras mercancías como la droga, vendes una dosis de cocaína se acabó la dosis, en cambio a una persona la podes vender de muchas maneras en diferentes niveles. Una mujer puede ser prostituida en un club privado, después puede pasar a un prostíbulo de menor nivel, luego atiende la barra y después puede pasar a regentear otro lugar. Pero empieza siendo novia de X, por eso este crimen es tan lucrativo porque una misma persona se vende para muchas cosas.

¿Este crimen está entre nosotros?

-Todas las organizaciones criminales son transnacionales al día de hoy. Hay movilidad en el momento de la captación, desconozco los flujos, pero sí puedo decir que hay movilidad nacional e internacional, hay víctimas que entran del exterior para ser explotadas en nuestro país y hay víctimas de nuestro país que son explotadas en el exterior. El tema es los facilitadores de estas organizaciones criminales, y están entre nosotros, la respuesta es sí, definitivamente y lamentablemente. Está comprobado que muchas de las víctimas de trata son facilitadas a las organizaciones criminales y captadas por gente de su círculo íntimo. En muchos casos porque creen que pueden tener una vida mejor, a veces el vínculo íntimo cree realmente que pude ofrecerles una mejor oportunidad, pero en otros casos no, pues deliberadamente las entregan (a las víctimas) una realidad como esta.

Por Fernanda Bireni