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Pistacho, un fruto seco de lo más saludable

El pistacho, es uno de los frutos secos más sabrosos, con múltiples propiedades y nutritivos de su especie. Hoy te contamos los beneficios de este super alimento y como incorporarlo a tu dieta

Los frutos secos, en general, poseen múltiples beneficios para la salud. Aunque todos los frutos secos son alimentos muy saludables y nutritivos, el pistacho destaca de manera especial por ser un buen complemento para las dietas de personas que necesitan subir de peso de forma saludable.

El pistacho es un fruto seco proveniente de Medio Oriente, lleno de nutrientes saludables, como proteína vegetal, fibra, hidratos de carbono y grasas beneficiosas para el corazón, conocidos popularmente como “la almendra verde”. Además, es rico en hierro y en potasio, y posee antioxidantes. Si a todo esto le sumamos su riquísimo sabor, no vemos porque no incorporarlo en nuestras comidas y disfrutar de todos sus beneficios,

El nombre "pistacho" está frecuentemente asociado al sabor de helado, pero este fruto seco es mucho más que eso. Es un alimento que aporta grandes beneficios para la salud, entre ellos ayudar a sentirnos más felices y mejorar nuestro estado de ánimo, además de mantener controlado el colesterol.

Beneficios

En general, se recomienda comer un puñado de frutos secos al día. En el caso de los pistachos, se recomienda consumir 49 unidades al día, lo que se corresponde con unos 30 gramos si no tienen cáscara. Siempre se sugiere optar por el pistacho al natural, crudo, sin salar ni tostar.

Al pistacho se le atribuyen numerosas propiedades saludables como ayudar a regular el estrés, combatir la obesidad y disminuir los dolores menstruales. Este fruto seco, muy nutritivo, contribuye también a regular el colesterol y la presión arterial. Es el fruto seco más rico en proteínas. Gracias a su contenido en carbohidratos, son un gran aliado para reducir los niveles de glucosa en personas con diabetes y protegen la pigmentación del cabello por sus altos niveles de cobre, y mejoran su apariencia.

Favorecen la buena salud cardiovascular: Por su contenido de nutrientes y antioxidantes, los pistachos son un alimento que puede contribuir con la salud cardiovascular. Gracias a su contenido en fitoesteroles, arginina, resveratrol y luteína, puede ayudar a regular la hipertensión arterial, reducir el colesterol, cuidar los músculos del corazón y, en cierta forma, prevenir la aterosclerosis. Es bajo en grasas saturadas, y no poseen colesterol, lo que suma poder en la defensa contra las enfermedades cardiovasculares.

Ayudan a prevenir migrañas: Los pistachos contienen magnesio, un mineral que, entre otras cosas, regula la función de los músculos de todo el cuerpo (incluyendo el corazón) y el sistema nervioso, los niveles de azúcar en la sangre, y la presión sanguínea. Además, ayuda a formar proteína, ADN, masa ósea y reduce el estrés gracias a su contenido en potasio y magnesio.

Es antioxidantes: Contiene vitamina C, la vitamina E, el selenio o el resveratrol. Estos nutrientes nos protegen del daño que nos causan los radicales libres, tanto a nivel celular como a nivel externo. De esta manera, prevenimos el envejecimiento prematuro y mantenemos la piel sana y bien nutrida.

Regular el tránsito intestinal: Los pistachos son muy ricos en fibra, un nutriente que favorece y regula la función intestinal. Su alto contenido en fibra retrasar el vaciado gástrico; lo que contribuye a aumentar la sensación de saciedad. Reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, ralentiza la absorción de glucosa por el intestino y mejora el tránsito intestinal.

Cuidan la musculatura: Por su contenido de potasio, comer pistachos resulta muy bueno para cuidar la musculatura y mantener un buen rendimiento físico. Favorece la contracción muscular, la transmisión nerviosa y favorece la eliminación de líquidos retenidos. También su aporte en fósforo lo convierte en un alimento imprescindible para la buena salud dental.

Ideal como snack: Su ingesta es lenta. El proceso de pelarlos ayuda a prolongar la experiencia y a controlar las raciones. Además, ingerirlos entre horas facilita la absorción de sus nutrientes y resulta muy saciante; por lo que es un snack recomendado en una dieta equilibrada.

¿Como lo sumo a mi dieta?

Cuando queremos incorporar un nuevo alimento y no sabemos cómo, lo mejor que podemos hacer es conseguir una buena receta y poner manos a la obra. Para cocinar con pistachos, lo mejor es hacerlo en crudo; se pelan y se saca el fruto, aunque también ya los venden sin la cáscara, siempre es mejor con ella, puesto que es una protección natural y lo conserva mejor.

Es un ingrediente básico en repostería. En países occidentales, además de servir de aperitivo o snack, puesto que es la forma más rápida y directa de consumirlos. Se utiliza mucho en la elaboración de helados, a los que confiere un alegre color verde.

Se pueden encontrar un sinfín de recetas con pistacho: en platos salados podes sumarlo en atractivas salsas tipo pesto de pistacho, para acompañar espaguetis o arroz. Las ensaladas con trozos de pistachos también es una forma fácil de agregarlo siendo el queso un aliado imbatible. Las tartas de verduras te permiten agregar una porción de pistachos que se integrará perfectamente al relleno y le sumará ese toque de sabor inigualable. El sabor de los pistachos encaja muy bien con recetas de carnes rojas y blancas. Podes sumarlas a través de salsas o rellenos.

Los cocteles, smoothie, licuados y batidos, son también una novedosa y practica forma de consumir pistachos. Con una procesadora en mano o un mixer, podes combinarlos con diferentes ingredientes como: leche de almendras, yogur, frutas o jugos. Los pistachos, junto con los frutos rojos, son dos de los alimentos con mayor poder antioxidante.

También es buen compañero del desayuno, ya que podes comerlo con cereales, granola o avena. Resulta delicioso en las cremas de verduras, pero es en los postres donde el pistacho más jugo puede dar. Son muchas las recetas dulces en las que podemos usar pistacho para enriquecer sabor, aportar contraste de texturas o como ingrediente principal. Gracias a su sabor, se pueden incluir en galletas, garrapiñados, helados, yogures, postres, en compota, tortas, bizcochuelos, crepes y flanes, realzando cada sabor y aportando su valor nutricional en cada porción.

Por Julieta Varroni