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Alimentación: emociones, miedos, mitos y pacientes sobreinformados

La nutricionista Vanina Saliba habla de malnutrición, excesos en el consumo de gaseosas y energizantes en adolescentes, dietas veganas y vegetarianas en edades de crecimiento, entre muchos otros temas

Se describe curiosa, le gusta leer y hace docencia desde hace muchos años. Lleva adelante su profesión como Nutricionista desde hace 25 años y formó un equipo de profesionales en Nutrix desde hace 20. Vanina Saliba (nutricionista, Matricula profesional 1460) adquirió su formación en la Universidad Nacional de Córdoba, completó posgrados y asegura que tiene que estar actualizada permanentemente porque el paciente demanda esa información.

“Desde 1998 ya se hablaba de epidemia de la obesidad, estamos en 2022 y los números son cada vez más desalentadores, crece la malnutrición con valores de exceso de peso en la población adulta del 67% y en la población en niños, niñas y adolescentes (NNyA) de 0 a 17 años es del 41,1%, realmente alarmante”, señala la profesional.

¿Cuáles son los motivos de estos excesos?

-Cambio mucho a forma de alimentarse de la población, el consumo de sustancias tóxicas como el alcohol se incrementó alarmantemente, hay cifras que indican que el 45% de la población empezó a tomar en pandemia, cuando antes no tomaban. Y es un consumo que no es solo del fin de semana, sino diario.

¿Cómo estás viendo el consumo de bebidas energizantes?

-Se da en personas que están en épocas de examen. Hay un estudio de 2015 que indica que el 73% de la población que encuestaron, que son estudiantes, consumieron alguna vez en el año alguna bebida energizante, y el 78% lo hacia mezclado con alcohol. El consumo es frecuente, más de lo que uno piensa.

¿Qué efecto produce?

-Hay mucho desconocimiento de lo que es una bebida energizante, te genera un alerta permanente, estar despierto. Se lo analiza en personas que estudian y que requieren más exigencias. Tienen un alto contenido en cafeína, pero nadie lee el rotulado y si los leen, no lo entienden. La cantidad de cafeína diaria que se pude tomar es de 300 mg. y una bebida de este tipo tiene 100 mg. la latita. También la cafeína está ampliamente distribuida en otros alimentos, como café, té, mate, es fácil de llegar a las ingestas máximas recomendadas. Puede producirte arritmia, irritabilidad, cambios en el humor, hiperactividad, creo que hay que tomarlas con mucha moderación, eso sí creo que es una moda instalada.

¿Se confunden con las bebidas para deportistas?

-No son lo mismo, una cosa es una bebida energizante y otra cosa es una bebida isotónica, son dos cosas distintas, estas últimas son para recuperar sales minerales, sodio, potasio y líquido, pero en un momento de entrenamiento particular. Por ejemplo al aire libre con mucho calor y ante un entrenamiento que demande más de una hora, como bicicleta, correr, ahí tenés que recuperar sales minerales.

VANINA SALIBA | Nutricionista | Matricula profesional 1460

¿Qué pasa con el agua?

El agua es la mejor forma de hidratarnos, por ejemplo luego de una clase normal de gimnasio donde necesitamos recuperar la pérdida de líquido. Porque si sobrecargamos con minerales nuestro organismo cuando no los estamos perdiendo no es lo mejor. La bebida isotónica se prioriza cuando llevas hora y media de entrenamiento.

¿Cuánta gaseosa tomamos?

-Ese tipo de consumo en Argentina es alarmante, se consumen más gaseosas que lácteos, es muy poca la población que cubre la recomendación de lácteos, aun menos si son jóvenes. El 90% de la población argentina no cubre la recomendación alimentaria de frutas, verduras, lácteos y granos y cereales integrales.

¿Cómo sería esa buena cobertura alimentaria?

-En frutas y verduras siempre hablamos de cinco porciones al día, en lo posible tres frutas, una porción de verduras cocidas y una porción de verduras crudas. Cuando hablamos de lácteos son tres porciones, que pueden ser una taza de leche, una taza de yogurt y un trozo de queso, o tres tazas de leche. Estamos hablando de una población sana, joven, en procesos de crecimiento y que no tenga ninguna patología que impida esto. Tampoco hay que dejar de lado la situación socioeconómica, este 90 % de población que no cumple las recomendaciones no tiene discriminación socioeconómica. Solo un 11% de la población argentina, sin discriminar nivel socio económico, tiene una dieta de calidad.

¿Qué hay de los lácteos, son lácteos, tiene leche?

-En cuanto a esto, cuando tenemos alguien con una intolerancia alimentaria o inflamación intestinal, algo bastante común en este tiempo, no se recomiendan los lácteos. Pero hay otra población que sigue consumiéndolos. Sin embargo, tienen muy mala publicidad últimamente. La industria alimentaria tiene productos muy llamativos desde el marketing, desde lo que ofrecen, son una alternativa. Ahora porqué dejar de consumir lo que veníamos consumiendo habitualmente, no me parece que todo el mundo tenga que consumir leche alternativa, que no es leche.

¿Qué pasa con las dietas veganas o vegetarianas?

-Yo no tengo ningún problema con una persona que quiera hacer este tipo de dietas, pero para una persona que tiene entre 0 a 18 años, una dieta totalmente vegana que no incluye ningún alimento de origen animal, puede ser riesgosa en algún punto. Porque elimina muchos grupos del plato, es una dieta bastante restrictiva, y una persona que decida hacerla tienen que tener muchas otras herramientas nutricionales para comer tan distinto y eliminar tantos grupos, hay que ser muy cuidadoso, yo en alguien que está en crecimiento no la recomendaría. Si uno lo acompaña con un cambio de vida, una transformación personal uno lo acepta, me parece bien, y voy a acompañar al paciente en ese proceso, pero necesita suplementar esos alimentos que deja de comer, una suplementación con fármacos.

¿Qué es lo que necesitarían reponer?

-La vitamina B12 es una vitamina que normalmente está en déficit en esos pacientes, porque esta pura y exclusivamente en alimentos de origen animal. También hay que controlar la vitamina D, A y el ácido fólico. Lo que yo recomiendo es que el paciente vaya a un profesional de la salud, que se asesore y arme un plan adecuado. Pero no recomiendo esto en procesos de crecimiento, ni en embarazos, ni en personas en adultez mayor tampoco.

¿Qué lugar ocupan las emociones?

-La alimentación viene muy pegada a lo emocional, yo estoy convencida que el paciente come por emociones, la comida es muy emocional. Ahí hay muchas problemáticas. Esto no se soluciona dando un papelito lleno de colores con una sola entrevista, hay que hacer tratamientos, indagar qué le pasa al paciente cuando come, por qué come lo que come. Hay muchos miedos, hay mucho mito alrededor de la comida y hay pacientes sobre-informados.

¿Qué conductas te ponen en alerta en el consultorio?

-Algo que me llama mucho la atención es ver adolescentes que se restringen demasiado en su alimentación y sacan grandes grupos alimentarios, ‘no como más lácteos’ y ‘no como más harinas’. Cómo queda su alimentación después de eliminar esos dos grandes grupos, esa ya es un alarma. Otra llamada de atención es cuando empiezan a hacer actividad física de manera excesiva, también cuando toman mucha cantidad de agua, 6 litros de agua al día, parecen tonterías pero no son conductas saludables, lo son con una justa medida. Hay recomendaciones para todo y están pautadas desde hace años por organismos e instituciones de la salud.

¿Qué opinas de lo que se vende en los kioscos de las escuelas?

-Con la nueva ley de etiquetado frontal no sé qué van a vender. Todos los productos van a tener al menos uno de esos octógonos negros que indica exceso de grasas, de azúcar, de sodio, de grasas saturadas. La ley ya está reglamentada y en 6 meses las empresas tienen que adjuntar ese etiquetado a los envases.

Por Fernanda Bireni