Lo cierto es que, en Córdoba, los beneficiados no tienen raigambre a excepción del campo y la agroindustria, pero sí tienen un fuerte peso los tres que están en problemas. Allí hay parte de la explicación del deterioro en la cantidad de puestos de trabajo formales privados que tuvo Córdoba entre marzo de 2023 y el mismo mes de este año, según las cifras oficiales del Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello.
En ese período, la provincia pasó de tener 530 mil trabajadores dentro de esa categoría formal a 515.200.
Si se observa la evolución, en el último año hubo una pérdida de 6.500 fuentes laborales, lo que incluso da muestra de una aceleración. Siempre según las cifras oficiales, eso equivale a un retroceso interanual del 1,3% de los empleos registrados privados.
El movimiento del mercado del trabajo confirma así una tendencia que se sostiene. A nivel nacional, según datos de la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se perdieron 216.321 empleos privados registrados (-3,4%), y se dieron 165.542 altas en el régimen de monotributo (+8%), confirmando que los empleos perdidos, son reemplazados parcialmente con actividades desprotegidas.
Según un trabajo reciente del Centro de Economía Política Argentina (Cepa), entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de este año se crearon 603.600 empleos no registrados, mientras que, en paralelo, se destruyeron 246.000 puestos de trabajo registrados.
“Finalmente, el aumento de la tasa de empleo no registrado -o informal- hasta el 44,2% constituye una señal inequívoca del deterioro del mercado laboral. La suba de 3,4 puntos porcentuales respecto del primer trimestre de 2023 muestra que una porción cada vez mayor de los trabajadores se inserta en ocupaciones precarias y sin protección social”, explica el mismo informe del Cepa.