Salud | Psicofármacos | Marcelo Cetkovich | INECO

"Argentina tiene un consumo salvaje de psicofármacos"

El reconocido psiquiatra Marcelo Cetkovich, de INECO, habla de estados depresivos en adolescentes luego del aislamiento. En general, "la población tiene un consumo no controlado de ansiolíticos y antidepresivos", dijo

INECO comenzó a estudiar los efectos de la pandemia a los 7 días del inicio del aislamiento sanitario preventivo obligatorio. En junio de 2020, este profesional remarcaba los efectos de vivir con incertidumbre y del problema que se genera cuando la incertidumbre se prolonga. Desde Salud & Ciencia de diario Puntal nos preguntamos qué análisis se puede hacer hoy cuando la pandemia aún no terminó, claro que ya no genera tanta incertidumbre, sin embargo la situación socioeconómica actual experimenta una inestabilidad creciente, que creemos agrava esa falta de horizonte claro.

Marcelo Cetkovich es psiquiatra (MN 65636), vicepresidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras y Director Médico y del Departamento de Psiquiatría de INECO, en comunicación exclusiva dijo que desde aquellos primero estudios, a través de encuestas virtuales, notaron síntomas de ansiedad y depresión, “no (podríamos decir) un aumento de la depresión o de la ansiedad pero sí de los síntomas de ellas, porque un diagnóstico preciso necesita una evaluación minuciosa por parte de un psiquiatra y un psicólogo. Esto se confirmó a los 72 días y vimos un aumento de la sintomatología (de esas patologías), todos acompañados por la incertidumbre originada por el temor y por el cambio en el estilo de vida”.

¿Qué datos surgieron en esa encuesta?

-Más allá de los números, lo que observamos en esa encuesta, en la parte más dura de la cuarentena, es que los más afectados fueron los más jóvenes y eso nos preocupa. Esto después siguió con un efecto de agotamiento, una fatiga mental, sobre el acatamiento de las medidas y normas, más la preocupación persistente por las consecuencias del virus. Pues todos hemos escuchado alguna historia terrible que tiene que ver con el virus, eso se nota en un aumento de la demanda de la asistencia de los servicios de salud mental, y este es un fenómeno confirmado no solo en la Argentina sino en el mundo. El sistema de salud mental esta, no colapsado, pero al borde de esos límites por alta demanda.

Los cuadros son de depresión…

-Depresión y cuadros de ansiedad a los que se les agrega un problema colateral que sucedió con toda la medicina durante la pandemia, y de la cual la psiquiatría no estuvo exenta, y es que dentro de la tercera ola se incluían las enfermedades crónicas que vieron interrumpido su tratamiento porque los sistemas médicos se avocaron a la pandemia y porque hubo temor de asistir a los centros de salud a tratarse por otras patologías. Muchas especialidades con cuadros muy complicados en diabetes, cáncer, problemas cardíacos, llegando más tarde que habitualmente.

Psiquiatra Marcelo Cetkovich | Director Médico de INECO | MN 65636

En su especialidad, ¿qué ven como efectos poscovid?

-No es algo masivo, pero lo vemos también, son efectos neuropsiquiátricos en personas que han sido afectadas por el virus. A mayor grado de infección, mayor gravedad de las secuelas neuropsiquiátricas con más incidencia de trastornos cognitivos (la famosa niebla mental), mayor incidencia de problemas neurovasculares mayor incidencia de enfermedades neurodegenerativas y claramente un aumento de la incidencia en personas que pasaron le virus. Vemos cuadros de ansiedad y de depresión bastante severos, realmente ha sido un tsunami este virus en todo sentido.

¿Qué ven en los jóvenes?

-Claramente los chicos más chicos fueron los más afectados, en Argentina y en el mundo, la pandemia les ha traído muchas consecuencias. La desescolarización ha sido muy mala, con efectos muy negativos, no solo desde lo académico, sino sobre todo desde el punto de vista emocional, porque forma parte de la maduración infantil la vida en sociedad, en grupos y esto se vio totalmente cercenado por las cuarentenas. Es parte de la vida de un adolescente la identidad con los grupos de pertenencia, entonces estamos viendo niños y adolescentes con cuadros depresivos muy significativos. Nos preocupa la conducta suicida, porque si bien algunos reportes dicen que durante la pandemia no hubo aumentos de esa conducta, pareciera ser que esto estaría ocurriendo un poco más retardado.

¿Cómo debe ser la conducta de los medios sobre este tema?

-Desde INECO estamos trabajando en programas para la prevención del suicidio, y en cuanto a la conducta de los medios hay que decir que hay que hablar de esto, pero hay que conocer también normas muy precisas para los medios de difusión sobre cómo referirse a ello. Lo que sugerimos es hablar pero con el acompañamiento de un mensaje esperanzador, las principales causas son tratables y hasta diría fácilmente tratables y lo más importantes es generar una red de contención. Nunca hay que romantizar el suicidio, es importante decir que la persona ‘falleció’ y en todo caso la causa fue esa conducta. Esa es la manera lingüística correcta de decirlo. Nunca mencionar, ni relatar el método, tampoco mostrar imágenes.

¿Cómo contribuir con alguien en esa situación?

-Si uno tiene fantasías, o si sospecha que alguien cercano tiene, no hay que tener temor de ir y hablarlo, sin dar concejos, ni recomendaciones, sino tender la mano y acompañar para buscar ayuda profesional.

¿Aumentó el consumo de psicofármacos y la automedicación?

-Argentina tiene un consumo salvaje de psicofármacos, sobre todo de ansiolíticos y también antidepresivo, y ese consumo es un consumo no controlado, es realmente así. No puedo decir las causas de porqué la gente tiene tanta facilidad para acceder a ellos, solo una pequeña porción de responsabilidad es de los médicos, no de los psiquiatras que utilizan los psicofármacos con criterio. Sucede que cuando una persona vive una situación traumática el medico de confianza decide indicarle un ansiolítico y ahí se puede generar el uso crónico y no controlado. A veces es porque los médicos no somos lo suficientemente enfáticos en decir ‘toma esto una semana y después dejalo’ y ahí la gente empieza a tomar.

-Las benzodiacepinas son medicamentos altamente eficaces para controlar el síntoma para el cual están diseñados: la ansiedad y la angustia. Son fármacos que producen un alivio del dolor muy rápido pero un alivio artificial con indicaciones precisas dentro de una consulta especializada. En términos generales son muy seguros, se los ha demonizado porque ante el abuso producen efectos colaterales, pero no producen alzhéimer.

En los últimos días se difundió la falta de una marca de clonazepam…

-Eso es una mala interpretación de una situación netamente farmacéutica, eso no es por el aumento del consumo, sino por un proceso de transición comercial por el que atraviesa la marca. No falta clonazepam porque hay un consumo masivo, eso no es así. Sí es cierto que somos un país con alto consumo de ansiolíticos, eso es real.

¿Con qué tecnologías trabajan para aplicarla a investigación?

-Hemos utilizado mucho las redes sociales para hacer encuentra virtuales. La virtualidad, que todos vemos como algo deshumanizante, en el caso de la medicina hay que decir que particularmente la salud mental ha cambiado para siempre, porque no hay que pensar con mentalidad metropolitana donde el especialista está a pocas cuadras de la casa de uno, tenemos que pensar que vivimos en un territorio donde hay muchas regiones sin posibilidades de acceder a salud mental y esto nos permitió llegar a lugares donde antes no se llegaba. También estamos empezando a utilizar, en algunos protocolos de investigación, metodologías de la inteligencia artificial para evaluar concretamente el procesamiento del lenguaje natural, un capítulo muy importante de la ciencia de los datos.

Este artículo de ninguna manera representa indicaciones médicas en salud mental, toda persona que requiera de este tipo de asistencia debe consultar con un médico matriculado especialista.

Por Fernanda Bireni