La presencia de la Virgen de Luján Malvinera en Río Cuarto, imagen que estuvo acompañando a los soldados en las Islas del Atlántico Sur durante el conflicto bélico y que luego fue trasladada por los ingleses a Gran Bretaña, despertó un incesante desfile de fieles ayer en la iglesia catedral.
La figura de la patrona de Argentina arribó de regreso al país en 2019, después de estar entronizada durante casi cuatro décadas en la Catedral Castrense San Miguel y San Jorge, en la ciudad de Aldershot, y desde entonces recorre las provincias para reencontrarse con aquellos que defendieron la patria durante la guerra de 1982.
En la tarde-noche de la víspera, a las 19 horas, decenas de personas, entre las que se destacaron veteranos hombres y mujeres de la Fuerza Aérea y del Ejército, participaron de la misa celebrada por el vicario general de la diócesis, el padre Juan Giordano, quien en diálogo con Puntal destacó la importancia de la presencia de la Virgen.
“Es un momento muy importante por lo que ha significado para la historia argentina el hecho de Malvinas y, sobre todo, cómo la fe estuvo presente sosteniendo a los soldados que tuvieron que arriesgar su vida. A la vez, esa misma fe hoy nos permite acercarnos con el Reino Unido para dejar de lado las diferencias y reconocer la fraternidad”, sostuvo Giordano.
Durante la misa, se rezó especialmente por los veteranos y sus familiares y por los caídos.
“La llegada de fieles ha sido incesante durante todo el día. Todos nos sentimos identificados con quienes estuvieron en Malvinas y también lo estamos con el reclamo legítimo de soberanía que ansiamos que en algún momento se reconozca”, agregó el sacerdote.
Por su parte, el veterano de guerra Rubén Torello, quien en Malvinas estuvo en contacto con la imagen de la Virgen de Luján que llegó a la ciudad, dijo a Puntal sentir una “alegría inmensa” y subrayó la importancia de la fe para transitar los momentos difíciles que se vivieron durante el conflicto.
“Para nosotros es una alegría inmensa estar con la Virgen a 40 años de haberla visto por última vez. Es una profunda alegría y una gran satisfacción. La Virgen nos cuidó, amparó y cobijó durante los 75 días que duró el conflicto. Nunca imaginé encontrármela en Río Cuarto, es un regalo del cielo”, aseguró Torello.
En el mismo sentido, Daniel Ambroggio, otro veterano de la ciudad, consideró que “estar hoy aquí” se lo debe a la Virgen.
“Para nosotros, es un honor y un orgullo que nos esté visitando. Ella fue la que nos cubrió con su manto y nos protegió en los momentos más críticos en Malvinas. Yo me aferré mucho a la fe. Soy de familia católica y en los momentos más complejos la Virgen me salvó, a pesar de las heridas recibidas. Ella es la que me permitió estar hoy aquí”, afirmó.
Finalmente, vale decir que hoy la imagen dejará la ciudad para seguir con su recorrido por la provincia de Córdoba.
Nicolás Cheetham. Redacción Puntal

