Jorge Montón, secretario general de La Bancaria en Río Cuarto, recordó lo sucedido hace 35 años y dijo a Puntal que la masacre los “arrasó”.
“A pesar de los años, nunca olvidaremos esa mañana cuando la noticia nos impactó, sorprendió y paralizó. La realidad no nos dio otra chance, simplemente nos arrasó. Semejante golpe no fue sólo para los bancarios, sino para toda la sociedad riocuartense que sintió en lo profundo de su ser que esas inocentes víctimas podían haber sido su padre, su hermano, su hijo o su nieto”, manifestó Montón.
“Ante un hecho así, las palabras no alcanzan. Qué decir frente al dolor inmenso de sus mamás, papás, esposas, hijos y amigos. Han pasado 35 años de la pérdida de nuestros compañeros. Cada día y cada aniversario de esta atrocidad seguiremos recordando lo que nunca debiera haber ocurrido”, agregó.
Más adelante, el sindicalista se refirió al rol de la Justicia y señaló que se quedaron con una sensación de impunidad.
“No se llegó a la verdad. No se supo o no se quiso dar una respuesta justa a sus familiares. El compromiso que tiene la Justicia con la sociedad no se cumplió y, lamentablemente, ese paupérrimo desempeño se mantiene en el tiempo sin poder dar las respuestas que las víctimas y todos esperamos. Nosotros no olvidaremos y nunca habrá reconciliación con los salvajes responsables directos e indirectos de la muerte de nuestros compañeros, producto de la irracionalidad, avaricia, corrupción, violencia e impunidad”, acotó.
“No podemos olvidarnos hoy del sufrimiento y de la colosal lucha que llevaron adelante los familiares de nuestros compañeros en busca de la verdad. Nosotros, como organización, les pedimos a todos los compañeros mantener firme el recuerdo y no olvidar, haciéndolo en paz, ya que ese debe ser nuestro compromiso. Memoria y verdad para vencer la crueldad y la sinrazón. Hoy, los recordamos y extrañamos, pero estamos seguros también de que no dejaremos nunca que cada uno de esos nombres sea olvidado. Acompañamos en el dolor a sus familiares, sabiendo que nada va a reparar lo sucedido y que las lesiones del corazón son incurables”, concluyó Montón.

