Salud | Semana Mundial de la Lactancia Materna |

Lactancia materna: un acto natural que promueve la salud y acompaña la familia

En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, la doctora Verónica Burgos, médica especialista en Neonatología y puericultora (M.P. 35672 - M.E. 20927), brindó una entrevista a Salud & Ciencia en Neoclínica, para reflexionar sobre la importancia de este acto biológico y emocional

La lactancia materna no es sólo una elección personal o familiar, es también una cuestión de salud pública. En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que hoy culmina, entrevistamos a la doctora Verónica Burgos, médica especialista en Neonatología y puericultora (M.P. 35672 - M.E. 20927), en Neoclínica, para reflexionar sobre la importancia de este acto natural, biológico y emocional, que va mucho más allá del simple hecho de alimentar a un recién nacido.

“La alimentación de leche materna es fundamental sobre todo en los primeros meses de vida porque es una etapa en la que el bebé crece mucho en comparación al resto de su vida y además es una etapa muy vulnerable”, explicó Burgos.

Embed - Dra. Verónica Burgos- Esp. en Neonatología y Puericultora

Durante este periodo crítico, la leche materna cumple un rol único e irreemplazable. “La leche materna tiene inmunoglobulinas y anticuerpos que ayudan muchísimo a lo que es el desarrollo inmunológico del bebé”, detalló Burgos, aludiendo al poder protector de este alimento.

Es que, a diferencia de las fórmulas artificiales, la leche humana constituye un tejido vivo que se adapta, muta y cambia constantemente, siguiendo de cerca las necesidades biológicas del bebé en crecimiento.

“La leche materna va cambiando acorde a este crecimiento tan marcado que tienen los bebés en los primeros meses”, enfatizó. Y justamente por ello -aunque siempre es beneficiosa-, su impacto es especialmente crucial en las primeras etapas de vida. “Es el mejor alimento, en realidad, para todos los bebés, pero fundamentalmente para los primeros meses de vida”, ratificó la profesional de Neoclínica.

Beneficios para la madre

Aunque los beneficios para el bebé son conocidos y respaldados por décadas de evidencia científica, Burgos también se refirió a los efectos positivos para las madres que deciden amamantar.

“Además de los beneficios para el bebé, la mamá se ve también muy favorecida por la lactancia materna”, subrayó la doctora.

DSC04182

Y entre los más destacados, mencionó la disminución de riesgos de contraer ciertos tipos de cánceres, tales como, por ejemplo, el cáncer de mama y el cáncer de ovario. En ese contexto, también destacó el impacto que la lactancia tiene en la recuperación posparto.

“Al amamantar liberamos oxitocina, que es una hormona que ayuda a la contracción del útero, entonces disminuye lo que son las hemorragias posparto”, explicó Burgos.

Y añadió: “También hay menos incidencia de depresión posparto, que es una patología que afecta muchísimo a las mamás, por todo este mecanismo también de liberación de oxitocina, y que a la vez favorece el vínculo”, indicó.

La lactancia, entonces, se configura también como una aliada emocional que fortalece el lazo madre-bebé.

¿Amamantar es sinónimo de dolor?

Uno de los hechos por los cuáles muchas madres se resisten a dar el pecho a sus hijos es por percibir dolor en el acto de amamantar.

Ante esto, Burgos sostiene que existen ciertas recomendaciones a tener en cuenta que conducen a reducir la posibilidad de padecer sufrimientos durante el proceso.

“Lo ideal sería que amamantar no sea algo doloroso. Pero para que lleguemos a que sea algo placentero y no doloroso, muchas veces necesitamos la intervención”, señaló la profesional.

DSC04176

En ese sentido, remarcó la importancia de una red de apoyo técnico y humano. “En la actualidad hay muchísima información en redes y también estamos los profesionales cada vez más interesados en la cuestión de la lactancia, entonces los podemos ayudar”, aseguró.

Las puericultoras y las enfermeras, cumplen un rol clave en esos primeros días. “En el momento del nacimiento, las enfermeras son las que están ahí, ‘al pie del cañón’. Son las enfermeras las que ayudan y que dan algunos tips de lactancia”, destacó la especialista, quien consideró que muchos de los dolores que se presentan, sobre todo en los inicios, pueden solucionarse con simples correcciones de postura.

“Hay que cuidar la posición. Que la panza del bebé siempre esté con la panza de la mamá, que la carita del bebé esté alineada a la teta. Por ahí son pequeñas cosas que hacen que amamantar no duela, pero que necesitamos que alguien nos lo indique”, sostuvo la profesional, al tiempo que remarcó que uno de los errores más comunes está ligado al modo de sostener el bebé durante el acto.

“Cuando se advierte algún pequeño sangrado, la mayoría de las veces pasa que es un problema de la posición o del acople. El bebé no tiene que agarrar desde el pezón, sino que hay que tratar que el pezón quede bien adentro de la boca, para que los labios rocen con la zona de la areola”, detalló.

Así, pequeños ajustes como ayudar a abrir un poco más la boca del bebé pueden marcar la diferencia entre una experiencia dolorosa y una lactancia placentera. “Son pequeños detalles de posición que nos hacen que sea mucho más placentera la lactancia”, resumió.

DSC04158

El rol del entorno directo

Cuando se habla de lactancia materna, no sólo se debe poner el foco en la madre y su bebé. El entorno también juega un papel clave. “Yo creo que es fundamental, principalmente, lo que es el profesional apoyando”, subrayó Burgos.

Y como integrante de un equipo de salud, remarcó la necesidad de no caer en recetas estrictas ni comparaciones rígidas. “Nosotros tenemos guías generales para lo que es el aumento de peso de los bebés, pero el tema de la lactancia es una dinámica muy particular de cada binomio. Cada mamá y cada bebé tienen una diferente forma de amamantar”, dijo.

Y en este proceso tan personal, puede haber momentos de frustración. “A veces los crecimientos no son los que dicen en el libro y hay que tener un poco más de paciencia”, recomendó. Aquí, el rol del pediatra o puericultor que acompaña con empatía y sin presiones se vuelve crucial.

A su vez, la participación de la familia puede hacer una diferencia enorme. “La mamá, al estar amamantando, está dedicada 100% a esa actividad, que además le insume un gasto físico enorme”, reconoció.

Para admitir: “Por eso, la participación y el apoyo de la familia para el resto de las tareas del hogar es indispensable. La idea de que toda la familia en cierta manera esté involucrada en la lactancia hace que la misma sea más efectiva”.

Desde su experiencia diaria en Neoclínica, Burgos compartió cómo se acompaña el inicio del proceso de lactancia desde el nacimiento. “Tenemos como uno de nuestros principales objetivos la estimulación a la lactancia desde el principio. Desde el momento en el que nacen los bebés tratamos de acompañar en la primera prendida”, sostuvo.

El acompañamiento profesional está garantizado, pero siempre respetando los tiempos y necesidades de cada familia. “Cuando requieren ayuda, intervenimos”, reflejó la profesional.

DSC04185