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Fuerte caída en la participación del Estado en la renta agrícola: del 76% al 59%

Es por el cambio en los rindes previstos que dejan atrás la sequía. Ante un mayor volumen de granos se licúa parte del peso fiscal. Hacia adelante esperan el efecto de la devaluación, desdoblamiento cambiario y apertura de importaciones

El Índice Fada, que mide la porción de la renta agrícola que queda en manos del Estado, tuvo una fuerte caída en el último informe realizado por la Fundación riocuartense al pasar del 76% en el registro de septiembre al 59% en el trabajo publicado ayer.

En ese sentido, la economista de Fada, Nicolle Pisani Claro, aclara que “la caída de 17 puntos porcentuales respecto a la medición anterior de septiembre se explica principalmente por el aumento en los rindes, no tanto en las medidas anunciadas por el gobierno”.

Sin embargo, David Miazzo, economista jefe de la Fundación, remarcó que “de las medidas adoptadas por el nuevo gobierno hay tres que pueden tener efecto sobre esta medición: devaluación, desdoblamiento cambiario y apertura de importaciones. A eso se suma el reciente envío al congreso de la ley ómnibus que contiene subas en los derechos de exportación”.

Vale recordar que el índice mide cuánto de la renta, es decir, de los ingresos menos los costos, no queda en el productor. Los impuestos son nacionales, provinciales y municipales y se analizan soja, trigo, maíz y girasol. Con todos esos datos, Fada realiza un promedio ponderado.

Mientras que ese promedio ponderado de cultivos a nivel nacional es de 59%, la participación del Estado en soja es del 64,8%, en maíz 49,6%, en trigo 60,7% y en girasol 45,8%.

Con respecto a las medidas del Gobierno, desde la Fundación consideraron que “una suba del tipo de cambio oficial mejora el poder de compra de los granos respecto a costos en pesos como fletes y labores, que se abaratan si los vemos en dólares. Sin embargo, en los próximos meses se irán encareciendo, lo que puede impactar en una suba del índice en próximas mediciones”, alertaron.

Por otro lado, el desdoblamiento cambiario genera un tipo de cambio mayor para los insumos importados respecto al dólar exportador. El dólar importador tendrá su efecto en inflar los precios de los insumos importados ya que el importador deberá pagar un tipo de cambio de $947 por cada dólar importado, y en la práctica al productor se lo cotiza a un dólar oficial de $807, por lo que esa diferencia está contenida en el precio en dólares de los insumos, es decir los precios de los insumos se “inflan” para compensar la diferencia.

La apertura de las importaciones debería ir reduciendo algunos precios en dólares, pero irá sucediendo gradualmente a lo largo de las próximas semanas.