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Sequía: un drama que se agiganta para la ganadería del norte cordobés

Los pequeños productores están con una economía de subsistencia, tratando de salvar los animales. Llovieron sólo 35 milímetros en los últimos 240 días

La ganadería en el norte cordobés afronta una problemática extrema surgida de una prolongada sequía que esta semana sumará la ola de calor. Los productores de esa zona no recuerdan un año con tan pocas lluvias como este y las consecuencias están a la vista: falta de pasturas, campos “pelados” y animales que intentan resistir, aunque en algunos casos no lo logran.

Y si la coyuntura es compleja, más puede ser el futuro cercano porque ya se estima una considerable pérdida en la producción de terneros que deberían ser destetados en abril o mayo de 2024. Hoy, las condiciones de entorar las vacas no están porque la hacienda apenas se mantiene en pie, y la prioridad de los productores es evitar muertes.

Mario Villarreal es un pequeño productor ganadero de San Francisco del Chañar, en el centro norte de Córdoba, una zona netamente de cría. En diálogo con Tranquera Abierta, el ganadero relató con crudeza lo que ocurre desde hace semanas en el norte provincial: “No tenemos qué darle de comer a las vacas y muchas se caen, no producen leche, no alimentan a los terneros y algunos terminan muriendo”.

¿Cómo se llegó a este punto?

Y la verdad es que tuvimos un invierno muy duro y una primavera muy seca. En cuanto a precipitaciones, no recuerdo un período tan seco como el de este año. En 8 meses tuvimos 35 milímetros de lluvia en el campo, que fueron los últimos dos fines de semana: uno con 15 y el otro con 20 milímetros.

No permiten cambiar demasiado con tanto atraso...

Eso no alcanza a cambiar nada; el campo está literalmente pelado. Entonces el problema es cómo darle de comer a la hacienda, porque gastamos lo que no tenemos. En mi caso soy un productor chico y la falta de alimento es muy difícil de afrontar. La sequía nos golpea a todos, pero un productor más grande tiene más posibilidades o herramientas. En nuestro caso tenemos que comprar alfalfa en fardo o rollo y maíz; y eso es gastar y gastar. Además, eso tampoco garantiza que la hacienda pueda sobrevivir porque en muchos casos igual se termina muriendo.

¿Se mueren?

En algunos casos se mueren. Uno a simple vista puede observar a las vacas que están bastante bien, pero en realidad están débiles, anémicas. Sabiendo que la alfalfa que compramos por ahí no es lo mismo que la pastura natural de campo. El tema es que uno la ve bien y al otro día se cayó ese animal.

Y pastura natural aún no tienen...

De pastura natural, nada de nada. Estoy en un campo arrendado y la verdad que no hay ahí nada que sirva para alimentar los animales por la falta de lluvias.

Entonces no queda otra opción más que comprar alimento...

Todo compramos. Estoy suplementando con alfalfa en fardo y maíz quebrado, todos los días.

Ese estado de los animales, ¿también se complica la producción de terneros?

Claro! El problema no es sólo coyuntural porque en una situación normal de precipitaciones, la vaca está en buenas condiciones y a esta altura se está entorando, se está preñando. Pero hoy la vaca está luchando por sobrevivir. Y después de eso tiene que mejorar su condición corporal para entrar en celo. La verdad que con este panorama, para 2023 no sé qué va a pasar porque van a faltar muchos terneros. En el mejor de los casos el próximo destete se va a retrasar al menos tres o cuatro meses, hasta 2024. Y todo eso es plata.

En un ciclo normal, ¿la vaca preñada ahora cuándo dejaría de tener el ternero?

La vaca que se sirve hoy tiene el ternero a fines del año que viene y se desteta en mayo de 2024. Ahí es cuando van a faltar un montón de terneros o al menos se van a retrasar los destetes para la zafra 2024.

Los problemas continuarán entonces por falta de animales...

Hoy no estamos en eso ni me preocupo, la verdad. La vaca hoy está sobreviviendo. Y la prioridad es encontrar un campo para poder sacar la hacienda y dejar los terneros solos. Porque así, las vacas no están en condiciones de preñarse.

¿El esfuerzo es por mantener lo que se tiene?

La prioridad es salvar la vaca. Pero el problema actual también es un problema a futuro cuando contemos los terneros más adelante. Es de esperar un faltante enorme en toda la zona.

¿Cuántos milímetros faltan en el norte provincial?

En un período normal, sabiendo que en invierno no llueve nunca, en octubre se suman unos 80 milímetros y otros 50 en noviembre aproximadamente. Tendríamos que tener 130 milímetros acumulados y llovieron sólo 35. A esta altura debería haber buen pasto natural para alimento, y no hay nada.

Por la necesidad de conseguir alimentos de muchos productores, ¿subieron los precios?

En el maíz el precio estuvo estable desde hace un tiempo. Ahora subió un 20%, pero después de estar sin cambios. En el caso de la alfalfa hay subas, pero pequeñas cada vez que uno va a comprar.

¿Hay quienes analizan desprenderse de al menos parte de la hacienda ante esto?

Hay algunos productores que están analizando desprenderse de las vacas, dejando la recría para empezar de nuevo. Pero retomar de cero es muy dificultoso.

Ya venía un cuadro complejo para la ganadería antes de esta sequía incluso...

Sí, la ganadería venía mostrando muchas dificultades. Los que analizan los mercados observan que las exportaciones se desinflaron un poco y el mercado interno está planchado. Y no hay buen precio del gordo, lo que termina complicando todo.

Y ahora sumamos ola de calor...

Esto seguramente le agregará más dificultades a una situación muy difícil. Incluso hay campos que ahora se están quedando sin agua y están perforando para tener disponibilidad. El estrés hídrico es muy importante.

¿Cómo imaginan lo que viene?

La verdad que el pronóstico no anticipa un cambio en breve. Y la recomendación de los profesionales acá en el norte es que si encontramos un campo para descargar hacienda que lo hagamos porque puede venir para largo esto. Incluso las vacas ya no tienen leche y entonces hay que sacarles los terneros y criarlos guachos para que no se mueran. Es trabajoso salir.

Ante la falta de perspectivas para el sector, varios productores están decidiendo mutar sus planteos ganaderos, vendiendo parte de sus rodeos y dejando sólo las terneras chicas para empezar de nuevo. "Hay que saber desprenderse de los animales a tiempo o tener un Plan B para años de sequía anunciada", concluyó Santiago Naselo, otro productor de la zona.