Jorge Vaca, preparador físico de Asociación Atlética Estudiantes, dialogó con Puntal sobre el trabajo realizado en pretemporada y el hecho de haber concretado lo planificado en tiempo y forma. Semanas de trabajo arduo e intenso, con la mente en el próximo rival: Instituto de Córdoba.
- ¿Podrías contarnos cómo fue diagramada esta pretemporada que comenzó en diciembre de 2021?
- Esta pretemporada fue diagramada teniendo en cuenta el nuevo formato del torneo. Un torneo largo, de más de 35 fechas donde a diferencia de otros años, la durabilidad de la competencia es el doble, por lo que se planificó algo acorde a esa necesidad.
Poder desarrollar con tiempo suficiente cargas de trabajo, tareas y un proceso de trabajo largo para poder generar acumulación importante y así darle rendimiento al equipo, algo que se pueda sostener en el tiempo. Dividimos la pretemporada en tres periodos: acumulación, transformación y, por último, realización o puesta a punto que fueron las últimas semanas de trabajo.
- ¿Qué sensaciones te deja lo ya transitado, tanto la pretemporada como el hecho de formar parte de este trabajo de "consolidar un nuevo grupo"?
- La sensación fue de mucho conformismo, la verdad que fue una pretemporada de calidad, algo que a nosotros nos deja muy tranquilos. Tuvimos la posibilidad de conformar un equipo totalmente nuevo y eso genera y renueva con ganas y expectativas para moldear una nueva manera de jugar o entrenar.
El plantel es nuevo y eso permite generar algo genuino desde el propio ADN. Establecimos una forma de trabajo que nos va a identificar como cuerpo técnico.
- ¿Qué evaluación se puede hacer de los partidos preparatorios jugados y poder sostener el invicto?
- Nosotros en evaluación, si lo medimos en cuanto a resultados fueron positivos, y ese invicto es meramente el resultado. Nosotros medimos los amistosos en función del rendimiento y eso es algo muy importante. Estamos convencidos de que ese es el camino que nos deja tranquilos. El invicto es resultado, pero el rendimiento era el objetivo buscado.
- ¿Cómo llega físicamente el plantel de Estudiantes a este nuevo Torneo en Primera Nacional?
- Claramente hemos podido cumplir todos los objetivos planificados de una manera óptima. Tuvimos volumen, intensidad, rendimiento y conseguimos resultados. El equipo respondió de manera progresiva a partidos que han ido a jugarse de 50 a 90 minutos con equipo de súper liga y han estado a la altura. Hubo competitividad y eso deja demostrado el dinamismo y el nivel de juego de este equipo, que obviamente llega muy bien a la primera fecha, “inmejorable”.
El plantel que dirige tácticamente Seferino Flores volvió a los entrenamientos ayer por la tarde y lo hará hasta el sábado por la mañana. El domingo a las 21.15 el León recibe a Instituto de Córdoba en la primera fecha del Torneo Malvinas Argentinas.
- Se viene la primera fecha, ¿cómo esperan sostener este trabajo e intensidad a lo largo del torneo?
- Confiamos en que la primera fecha nos va a encontrar sólidos y convencidos acerca de dónde vamos. Con gran estudio del rival y un gran conocimiento de nuestra capacidad. Se sostiene la intensidad y la forma de trabajo y contamos con medios como los gps para controlar ese proceso, y ahí está la clave para ver de qué manera van fluctuando las intensidades, cargas y los niveles físicos. No tenemos duda de que vamos a poder controlar todo y sostener el trabajo ya realizado. Podemos mejorar cualquier situación que amenace lo físico y superarlo en plena competencia, no nos preocupa. La competencia nos va a hacer crecer aún más.
- ¿Qué tiene para dar este equipo con el cual trabajás a diario? ¿Se palpita la ansiedad entre los chicos?
- Es un gran “grupo” el que se está formando, que dará como resultado un “gran equipo”. Con mucha humildad y trabajo vamos a pelear cosas importantes, porque tienen hambre de conseguir cosas, hay renovación y confían en ellos mismos. Hay un gran grupo de trabajo de jugadores y cuerpo técnico, con apoyo de comisión directiva y eso es fundamental.
Cada área, tanto psicológica, GPS y médicos estamos conformando algo inmejorable de la mano de los jugadores. Ellos interpretan todo lo que pasa dentro del campo de juego y su esfuerzo es el que hay que agradecer y en el que hay que confiar. Trabajamos a diario en la unión y cooperación, para sacar cada día lo mejor de cada uno. Todos tenemos el sueño de poner a este club en el lugar que merece, que es Primera División.

