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Menos caos, más orden: HomeApp cambia la forma de administrar consorcios

La herramienta, desarrollada en la ciudad de Córdoba, concentra expensas, cobranzas, comunicación y gestión diaria en una sola plataforma, reduciendo conflictos habituales en los edificios y aportando previsibilidad tanto a administradores como a vecinos

En una ciudad donde la vida en edificios creció al ritmo del desarrollo urbano, HomeApp se consolidó como una solución tecnológica para uno de los rubros históricamente más complejos y poco digitalizados: la administración de consorcios. La aplicación ordena la gestión diaria, reduce tiempos operativos y logró cambiar la dinámica entre administradores y vecinos, que durante años convivieron con reclamos cruzados, mensajes dispersos y falta de información clara.

Desde una sola plataforma, los propietarios pueden acceder a un entorno seguro para consultar datos del consorcio, pagar expensas y gestionar incidencias sin intermediarios ni demoras. Del lado de las administraciones, el sistema permite cargar, editar y eliminar expensas, enviar notificaciones, controlar cobranzas y abonar proveedores en tiempo real, dejando atrás planillas, mails y procesos manuales que demandan horas de trabajo.

La idea surgió desde la experiencia concreta. Así lo explicó José Ragessi, creador y fundador de HomeApp: “Todo surge a partir de acompañar de cerca a administradores y ver la complejidad real que implica gestionar un consorcio todos los días. Muchísima información, pagos, consultas y responsabilidades que requieren claridad, orden y control para poder trabajar tranquilos”. En ese escenario, la tecnología apareció como aliada y no como obstáculo: “La necesidad concreta fue darle al administrador un sistema que lo ayude a tener todo claro, reducir fricción en el día a día y ganar control”.

El proyecto avanzó sobre un rubro sensible, donde cada error se tradujo en conflictos. “Es un rubro grande y muy sensible, donde el administrador tiene mucha responsabilidad, pero muy pocas herramientas que realmente lo ayuden en el día a día”, señala Ragessi. La propuesta fue clara: aplicar tecnología sin cambiar de golpe la forma de trabajar, pero sumando respaldo, previsibilidad y orden.

En la práctica, el impacto se notó en tareas cotidianas. Cobrar expensas, conciliar pagos, responder consultas o verificar deudas pasó de ser un proceso lento y fragmentado a resolverse en minutos. “Cosas que antes llevaban días, llamados, mails y discusiones, hoy se resuelven desde un solo lugar”, detalla el entrevistado.

Entre las funciones más utilizadas se destacan el cobro y control de expensas, la conciliación automática de pagos, la visualización clara del estado de deudas, la comunicación directa con los vecinos, la emisión de recibos digitales y la liquidación de sueldos. Según explicaron desde la empresa, HomeApp se convirtió en la herramienta central de la gestión diaria, y no en un sistema accesorio que suma trabajo.

Uno de los puntos clave fue la gestión del dinero. “Cada consorcio tiene su cuenta recaudadora propia, integrada a la plataforma. Cuando un vecino paga, se emite automáticamente el recibo digital y el sistema concilia el pago sin intervención manual”, explica Ragessi. Ese registro automático reduce errores, discusiones y malos entendidos, un aspecto crítico en la relación entre administradores y propietarios.

La comunicación interna también cambia de lógica. Mensajes dispersos por WhatsApp, llamados fuera de horario y reclamos repetidos quedan reemplazados por un canal único y ordenado. “El vecino tiene información clara y el administrador puede comunicar con registro. Eso baja muchísimo el ruido y el estrés diario”, sostiene.

En términos de transparencia, el cambio es directo. “Todo queda registrado, visible y ordenado. Esto le da tranquilidad al administrador, genera confianza en los vecinos y reduce conflictos”, afirma Ragessi. A ese orden se suman acciones de comunicación interna orientadas al reciclaje y la gestión responsable de residuos, con iniciativas que promueven hábitos sustentables dentro de los edificios.

Ante quienes aún dudan en dar el paso a lo digital, la respuesta fue simple y concreta: “No es digitalizar por moda. Es ordenar para trabajar y vivir más tranquilos”. Y cierra con una frase que sintetizó el espíritu del proyecto: “Nuestros clientes no nos dicen que cobran más. Nos dicen que duermen”.