Echenique, en un comunicado, justificó haberle permitido al expolicía, condenado a 27 años por la muerte de un niño, cumplir la condena en un departamento de Córdoba. Lo que le reprochan los legisladores opositores es, precisamente, haberle dado ese beneficio y habilitar que se desencadenaran los hechos posteriores, incluido el asesinato de Milagros Bastos. Quienes pidieron el jury señalan que había advertencias previas, judiciales y técnicas, para mantener a Grasso en una cárcel.
Echenique relata en el comunicado por qué accedió a la domiciliaria. “Horacio Antonio Grasso fue condenado como coautor del delito de homicidio en ocasión de robo agravado por el empleo de arma;se le impuso para su tratamiento penitenciario la pena de 27 años de prisión. Permaneció privado de la libertad desde el 24/4/2007 hasta el 31/1/2019, oportunidad en que continuó su cumplimiento en prisión domiciliaria, dado que la prisión domiciliaria no es un beneficio sino que constituye una modalidad especial de cumplimiento de la pena que conlleva el encierro del causante y, por lo tanto, el efectivo cumplimiento de la pena privativa de libertad impuesta;se trata de la continuidad de la ejecución de la pena en un ámbito diferente. Grasso goza de esta alternativa en función de sus dolencias y la inconveniencia del encierro carcelario para el tratamiento de aquellas. Su situación fue dilucidada en tres resoluciones que atendieron a distintas situaciones que se dieron en aquella oportunidad al establecerse que la privación de la libertad en el establecimiento carcelario le impedía recuperarse o tratar adecuadamente su dolencia”, detalla Echenique.
Y agrega:“Es así que en una primera oportunidad esta judicatura resolvió otorgarle la posibilidad de cumplir su condena mediante encierro domiciliario”. Esa decisión se revocó seis meses después porque Grasso amenazó a su abogada, con quien además tenía una relación sentimental.
El expolicía, que primero había estado preso en Cruz del Eje y después había sido trasladado a Río Cuarto por su mala conducta, volvió a la cárcel. Y otra vez pidió la domiciliaria. Echenique señala en su comunicado que como ya se habían determinado las dolencias sufridas por el expolicía y que era inconveniente tratarlo en la cárcel, decidir lo contrario hubiera sido contradictorio. Sin embargo, le denegó el beneficio porque Grasso representaba un peligro para sí y para terceros.
Pero Grasso insistió. “Volvió a solicitar por tercera vez la prisión domiciliaria y modificó tanto el lugar como el tercero responsable. En esta última oportunidad ofreció como lugar de cumplimiento un departamento en el tercer piso de un lugar céntrico de la ciudad de Córdoba y como tercero responsable a una persona que hacía teletrabajo y no contaba con familiares a cargo, además de ser un ingeniero y docente universitario, circunstancias que se tomaron en cuenta para viabilizar la continuidad del tratamiento bajo régimen domiciliario, a lo que se adicionó una tobillera electrónica que permite monitorear el desplazamiento del interno, además del sometimiento al cuidado del Patronato de Liberados”, detalló Echenique.
Con respecto al domicilio que propuso Grasso para su prisión domiciliaria, se hizo un informe de viabilidad técnica para la vigilancia electrónica monitoreada. “Sobre este punto cabe remarcar que si bien el dictamen final del informe concluye con NOAPTO, no se debe a una inviabilidad técnica sino en cuanto al radio de movimiento que ese dispositivo permite”, señala Echenique en el comunicado.
Es en ese departamento donde apareció en un placard el cadáver de Milagros Bastos, la chica de 22 años que era buscada por sus familiares desde el año pasado.
El juez Echenique señaló que si bien el expolicía no contaba con buena conducta al pedir la prisión domiciliaria, “sí la ha mantenido durante todo el tiempo que permaneció en prisión a excepción de los últimos dos períodos. El servicio médico penitenciario además manifestó expresamente que la permanencia de Grasso en el establecimiento impediría la recuperación y tratamiento a sus patologías, circunstancias también corroboradas por los peritos médicos, todo lo que constituyó la base de las resoluciones dictadas”, explicó Echenique.
Apoyo
La AsociaciónArgentina de la Justicia de EjecuciónPenal también emitió un comunicado en las últimas horas en el que manifestó su preocupación por la denuncia en contra de Echenique y la posibilidad de que sea sometido a un juicio de destitución. “La denuncia fue motivada en un hecho aberrante acaecido en la actualidad en el marco de una prisión domiciliaria que oportunamente se había otorgado por razón de salud. La medida ya no era controlada por el juez Echenique sino por otro magistrado”, plantea la Asociación en el comunicado.