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Proponen plantar especies nativas en los pueblos para reforestar las sierras

Guardas Ambientales de Alpa Corral junto a biólogos y expertos apuestan a sembrar en patios y veredas para ayudar a regenerar los suelos post incendios. La ingeniera forestal Natalia De Luca brindó pautas de acción.

Mientras los incendios no cesan, y las sierras de Córdoba se han convertido en el escenario de un desastre ambiental de dimensiones, agrupaciones ambientales lanzaron campañas a través de las cuales proponen distintas alternativas a llevar a cabo desde las ciudades y los hogares para ayudar a la recomposición de las áreas quemadas.

Hoy los suelos están heridos por las llamas y tratar de intervenir sobre ellos en lo inmediato significará profundizar el daño.

Las más de 300 mil hectáreas consumidas por las llamas tenían una biodiversidad muy rica que llevará años recuperar. Evitar pisar esos terrenos, y controlar que especies invasoras les ganen a las nativas será tarea de todas las comunidades.

En Alpa Corral, los guardas ambientales que integran la Asociación Civil Tierra Unida Activa (ACTUA) vienen trabajando con biólogos y especialistas para brindar consejos a los vecinos, y que sean todos protagonistas del renacer de la naturaleza serrana.

En diálogo con Puntal, Martín Rodríguez Domine, guarda ambiental; la bióloga Sara Mas y la ingeniera forestal Natalia de Luca, expusieron algunos de los aspectos que se deben tener en cuenta para que las sierras recuperen sus ecosistemas. Para los especialistas, habrá que esperar al menos un año para iniciar una forestación en el terreno quemado. Mientras tanto, proponen acciones a desarrollar desde los pueblos.

Proyecto integral

Rodríguez Domine, quien sufrió la pérdida total de su vivienda en el último incendio ocurrido en la Unión de los Ríos, destacó que se procura llevar adelante un proyecto integral, donde los vecinos sean partícipes de la tarea.

Por su parte, la bióloga Sara Mas expuso algunas de las pautas a tener en cuenta para cuidar de los suelos incendiados y ayudar a su recuperación.

“Lo primero y principal será la concientización para evitar el pisoteo de los terrenos que están muy expuestos. Que no pisen el hombre ni los animales”, comenzó diciendo. Asimismo, esperar las primeras lluvias y una vez que eso pase observar qué es lo que se puede recuperar, aquello que quedó, y comenzar a hacer control de especies exóticas invasoras, que son las primeras en aparecer. “Hay árboles que parecen muertos pero luego rebrotan”.

Mencionó que dentro de las acciones que se pueden llevar adelante desde las casas, proponen reforestar lugares urbanos con espacies nativas. “En patios o veredas, porque ello va a aportar semillas al sistema que está en recuperación”, detalló Sara Mas.

Serán las aves y otras especies las que llevarán en su panza la semilla que hará nacer nuevamente el bosque nativo en su terreno.

La bióloga instó además a reclamar para que se cumplan las leyes provinciales y nacionales que existen sobre la protección del medio ambiente.

Insistió en la importancia de dejar descansar los suelos. “No es ideal salir a sembrar, ni intervenir. Por eso les recomendamos a aquellos que son dueños de algunas de las tierras afectadas evitar extraer o sembrar. Les pedimos a aquellos privados que tengan interés en ser parte del proyecto de remediación cedan sus espacios para esta tarea que proponemos”.

El post fuego

Natalia de Luca es una reconocida ingeniera forestal y activa partícipe de distintas organizaciones nacionales que velan por el medio ambiente. Es integrante de la Unidad Municipal de Vivero y Ambiente de Alpa Corral.

“Como técnicas somos parte de otras redes que son todos voluntariados. El año pasado, en particular, elaboré un documento que tiene que ver con las recomendaciones post fuego. Esto lo trabajamos desde la Red de Restauración Argentina Nuevo Centro”, detalló la profesional.

Sobre el panorama que dejaron los incendios en las sierras, sostuvo que implicará un trabajo arduo y largo para recuperar la biodiversidad.

“Podemos plantar en espacios donde no están afectados por fuego. En espacios que quedaron libres, así enriquecemos con biodiversidad. Eso va a ayudar a la recomposición natural de las áreas quemadas, por más que no estemos actuando en el lugar afectado”, apuntó De Luca, al tiempo que resaltó la importancia de generar un entorno saludable para que ayude a la recomposición natural.

De Luca aclaró que ir hoy al terreno incendiado e intervenir es como “hurgar” en una herida, profundizarla.

“Primero tenemos que esperar las primeras lluvias; lo que sería fantástico es que las lluvias vengan tranquilas. Entonces lo que se recomienda es evitar nuevas presiones. Que no avancen las especies invasoras, que no haya pisoteo. Que no haya nuevo fuego, que no se extraiga material vegetal muerto, por lo menos el que está en pie, y además porque sirve para que los pájaros se posen”, resumió.

Cuidar el suelo y retener el agua

A su vez, De Luca resaltó la importancia de aprovechar las ramas caídas y hacer con éstas pequeñas barricadas, que sirvan de contenciones para cortar la corriente.

Ello apunta a que cuando ocurran las lluvias, el agua no corra con fuerza y arrastrando todo a su paso, sino que logre ser contenida e infiltre en el terreno.

“Es doble propósito: que el agua infiltre y recargue las napas y que baje su velocidad para mitigar su efecto erosivo”, explicó la ingeniera forestal.

También apuntó a la necesidad de un trabajo conjunto, en toda la región que forma parte del Chocancharava, en su cuenca alta, media y baja. “Aunque no podemos dimensionarlo, sin percibirlo podemos estar cuidando la cuenca del río Cuarto. Alpa Corral tiene mayor responsabilidad por estar cuenca arriba, pero también en el funcionamiento de la cuenca media y baja tendrían que coordinarse actividades para que toda la cuenca recupere su estado de conservación”.

Por último, De Luca dijo que el problema de los incendios es que son reiterados, y no tienen una frecuencia natural sino antrópica. “La mayoría son intencionales y algunos accidentales. Entonces el problema es que la tasa de degradación termina siendo más grande que la regeneración. Por lo tanto la concientización y la prevención son herramientas esenciales”.