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Transgeneracional, el árbol genealógico

El inconsciente familiar, con sus condicionamientos morales, emocionales, de culpas, de deudas y de conducta, determina nuestra postura frente a la vida y conduce nuestros actos hacia la repetición de patrones, de los cuales es complejo escapar

“Los duelos no hechos, las lágrimas no derramadas, los secretos de familia, las identificaciones inconscientes y lealtades familiares invisibles pasean sobre los hijos y los descendientes. Lo que no se expresa con palabras se expresa con dolores” (Anne Ancelin Schützenberger) “Los duelos no hechos, las lágrimas no derramadas, los secretos de familia, las identificaciones inconscientes y lealtades familiares invisibles pasean sobre los hijos y los descendientes. Lo que no se expresa con palabras se expresa con dolores” (Anne Ancelin Schützenberger)

No hay una definición de Transgeneracional, el diccionario no ofrece ese concepto. Cada profesional tendrá una definición diferente sobre este término. Es una palabra compuesta por ‘Trans’ que significa más allá, a través de, y ‘generacional’: un adjetivo que hace referencia a una generación de coetáneos (de la misma época o edad) por lo que podemos decir: Tiene que ver con el seno familiar, la historia de la familia y cómo estamos involucrados, cuál es nuestro rol en esa historia. Nos invita a trabajar sobre el cúmulo de cosas que estamos repitiendo o reparando, identificando realmente cuales son los programas que me afectan y limitan, para poder así trascenderlos y conseguir una mejor calidad de vida. Una vida plena sin limitaciones. Es un hecho innegable que determinadas situaciones, comportamientos, actitudes y enfermedades se transmiten de generación en generación en el seno de la historia familiar. Este es el basamento fundacional y la justificación del estudio del Árbol Genealógico, que nos permite tomar conciencia de las programaciones inconscientes que actúan sobre nuestra vida y la condicionan. El árbol genealógico está vivo en nosotros. Somos el árbol y por lo tanto la expresión de todo nuestro clan. Te lo repito somos la expresión de todo nuestro clan.

El inconsciente familiar, con sus condicionamientos morales, emocionales, de culpas, de deudas y de conductas, determina nuestra postura frente a la vida y conduce nuestros actos hacia la repetición de patrones, de los cuales es complejo escapar. Podríamos decir que la genealogía es un sistema de repetición con fechas, enfermedades, hermandades, pérdidas, muertes, miedos, abortos, creencias, separaciones matrimoniales, semejanzas, nombres, profesiones, etc. que se transmiten de una a otra generación. Portamos en nosotros los conflictos no solucionados de nuestro transgeneracional. Se suele decir en el refranero popular “Cada familia es un mundo” y realmente así es .Te hago estas preguntas ¿Qué conoces de tus abuelos? ¿De tus bisabuelos? ¿O de tus propios padres? Somos completamente libres o estamos condicionados por lo que vivieron (o no pudieron vivir) nuestros ancestros. ¿Nos limita nuestra Herencia (lo psíquico o biológico) mas allá de lo que creíamos o pensamos?

Conocer la vida e historia de nuestros ancestros nos permite tomar conciencia de aspectos inconscientes en nuestro clan, que están en nuestra vida. Somos una parte y el todo de nuestro árbol genealógico. Si queremos sanar y vivir sin condicionamiento no podemos no prestarle atención; el rechazarlo o el desconocerlo, nos conduce a seguir con la programación que hemos heredado, no hay entendimiento del origen y causas, y no tendremos la posibilidad de romper esas limitaciones, de confrontarlas. En nuestra vida estarán presentes como nudos que nos atan, solo cuando los hagamos conscientes podremos sanarlos con perdón, entendimiento y amor. Sanar cambia nuestra vida y transforma a todo el árbol. Aquello que reparemos, sanemos y hagamos consciente tiene efecto en la totalidad del Árbol, sanamos nuestro Clan. La intrincada red de relaciones que se ponen en evidencia a través del árbol genealógico nos permiten entender la trama estructural en la que está viviendo la persona, ya sea en el ámbito de pareja, económico, parentales, matriarcados o patriarcados, accidentes, situaciones fuera de la ley, parental, profesional, perdidas, etc.

Dentro del Árbol hay relaciones que deberemos mirar con atención como las repeticiones, que denotan qué heredamos: los mismos nombres, actitudes, profesiones, enfermedades, etc. Las fechas de nacimiento, muerte y boda, que gracias a la Biodescodificación sabemos cómo son los ciclos biológicos que marcan nuestras fechas y nos hacen «dobles», es decir, herederos de nuestros antepasados. También el tipo de relaciones que tuvieron nuestros familiares entre ellos y, por ejemplo, con el trabajo, el dinero, el sexo, etc. y cuál es nuestro Proyecto Sentido, es decir, en qué situación se quedaron nuestros padres embarazados, para determinar con qué programas venimos. También son importantes las muertes tempranas o trágicas en la familia. O si estamos vinculados por fechas de nacimiento o muerte con alguien que falleció antes que nosotros y no le conocimos, porque podríamos ser un Yacente, teniendo el programa de «vivir la vida de otro» sin vivir nuestra vida realmente. Todo este conjunto nos dará la información que necesitamos para entender nuestros programas y así poder deshacerlos. Somos fieles a muchas de las historias de padres, abuelos, bisabuelos, tíos y tatarabuelos a un nivel “inconsciente”, sin quererlo o desearlo. Un inconsciente genealógico. Para poder sanar debemos tomar la decisión de hacerlo, y nuestra vida tendrá un gran cambio.

POR JAVIER BORRA Y SANDRA NIETO