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Girasol, trigo y carne hicieron crecer fuerte las exportaciones

Empujaron el ingreso de divisas en los primeros 5 meses del año. En tanto, los complejos que registraron el mayor incremento relativo interanual fueron porcino, girasol y legumbres. Maní, para abajo

Entre enero y mayo, el sector agroindustrial argentino acumuló exportaciones por un total de 21.995 millones de dólares.

Esa cifra representa un incremento del 17,1% en comparación con el mismo ciclo de 2025, inyectando una diferencia positiva de 3.207 millones de dólares a la economía nacional, explicado en buena medida por una campaña agrícola que terminó mucho mejor de lo que se creía a mediados de enero, cuando todo era incertidumbre. Luego las lluvias ganaron frecuencia y con eso el rendimiento de los lotes recuperaron buena parte del terreno perdido.

Según el último informe del Consejo Agroexportador Argentino (CAA), que reúne a la mayoría de las cadanas productivas vinculadas al campo, solo durante el mes de mayo, las exportaciones agroindustriales alcanzaron los 5.156 millones de dólares, lo que significa que se exportaron 834 millones de dólares más (+19,3%) que en el mismo mes del año anterior.

En detalle

Al analizar en cada uno de los sectores, los complejos que registraron el mayor incremento relativo interanual fueron el porcino, girasol y legumbres porque mostraron contra sus antecedentes incrementos más relevantes. Sin embargo, en términos de aporte monetario neto al crecimiento general, el sector de girasol, el trigo y la cadena de carne y el cuero vacuno se erigieron como las de mayor contribución a la suba. Vale recordar que ambos granos tuvieron cosechas récords.

En contraposición, los complejos avícola, arrocero y manisero experimentaron caídas que actuaron como el principal freno a una suba aún mayor de las divisas liquidadas.

Por último, el Informe resalta que el Tipo de Cambio Real Multilateral (BCRA) se mantuvo estable con respecto al mes anterior. Sin embargo, se situó un 1% por debajo del promedio de 2025, marcando un escenario de competitividad cambiaria que requiere un monitoreo continuo por parte de los sectores productivos.