“A partir del mes de febrero la economía ya no dio señales de crecimiento, alternó meses positivos con meses negativos, pero básicamente en el 2025 se mantuvo estable. Obviamente eso es menos desfavorable que una recesión, pero claramente habla de una limitación para crecer, para generar más oportunidades de negocio, para generar más empleo, para brindar mejor calidad de vida en definitiva”, remarcó el economista en diálogo con Puntal.
La recuperación de la segunda mitad de 2024 llegó hasta febrero de 2025 y se quedó sin nafta...
Exactamente. Eso para la economía en su conjunto porque en realidad eso te esconde una situación muy diversa, porque hay algunos sectores que van para arriba todavía, como agro, minería, intermediación financiera. O sea, que les fue bien en el año, les fue bien en el anterior, y entonces acumulan en los últimos dos años una mejoría. Y después hay sectores que les cuesta muchísimo y no repuntan, como construcción y la industria como un todo pero con mucha heterogeneidad adentro. La actividad turística ahora está teniendo algo de repunte, sobre todo por el turismo interno. No tanto por turismo internacional, que sigue en baja, y eso afecta a zonas turísticas muy marcadas. Pero retomando la industria, las diferencias que esconde el índice general son muy marcadas. Pero además, mientras el 2025 fue de estancamiento en general para la economía argentina, en el caso de la industria, esos 10 o 12 meses fueron de caída. Son una cantidad importante de meses en los que la industria se está contrayendo y acumula una caída de 6 puntos. Está más chica que hace dos años. Y eso también en un promedio es un número que es importante porque no hay caída de 6 puntos todos los años, pero en otros sectores es mucho más drástica la caída.
¿Por ejemplo?
Por ejemplo, el sector de productos textiles, automotriz, industrias de minerales no metálicos que está relacionado con la construcción, la metalmecánica. Todos esos sectores cayeron más de 10 puntos en el último año. Y una caída de 10 puntos es una barbaridad y se acumulan además, porque en el caso textil durante 2024 también había sido de caída; entonces acumula cerca de 40 puntos de caída en dos años.
De allí que hay un promedio de estancamiento que al interior tiene estos matices...
El panorama general de la economía es frenada. Hay algunos sectores dinámicos y muchos que no están teniendo buen nivel de actividad ni crecimiento. Y hay algunos que además acumulan dos años malos o dos años de flojo nivel de producción y de actividad. Por lo cual se configura un problema de empleo, de riesgo, de supervivencia de los sectores. Y por supuesto hay un desafío, porque no nos podemos quedar solos en los datos.
¿Desafío para estos sectores?
Sí, porque en muchos casos necesitan reconfigurarse, hacer algún tipo de transformación de su modelo de negocios. Antes era una economía un poco más cerrada, ahora es un poco más abierta. Hay estabilidad de precios y antes había mucha inflación; antes no existía prácticamente el crédito, ahora puede ser dinamizador. Con ese cambio de la macro, algunos sectores todavía no se están pudiendo reacomodar al nuevo escenario.
¿Por qué se estancó la economía y qué acciones se pueden tomar?
Para dar una respuesta más bien general, puntualizaría en que el salario ya suma muchos meses que no crece por encima de la inflación. Había caído con el comienzo de las reformas, con el salto del tipo de cambio, y luego en 2024 tuvo una cantidad de meses recuperándose. Pero prácticamente en todo el 2025 el salario se mantuvo en el mismo nivel.
O sea que hay correlación entre estancamiento de la actividad económica y estancamiento de los salarios...
Es que el consumo es uno de los dinamizadores típicos que ha tenido la Argentina. Entonces, si el consumo no es una variable que esté empujando de una manera decisiva, deberíamos mirar entonces qué está pasando con la inversión y con la exportación, que son los otros actores relevantes.
¿Y ahí?
La exportación está dando buenos indicadores, pero no termina de empujar al resto, es decir, no termina de traccionar a los demás sectores. Las exportaciones son mineras, son de hidrocarburos, son agro, que cada uno de esos sectores repercute más en ciertas zonas del país, no tanto en centros urbanos. Pero son actores que están dinamizando y por eso tenemos en promedio una economía estanca y no en recesión, básicamente. Pero no alcanzan a compensar la debilidad en el consumo.
¿Y la inversión?, porque se sumaron proyectos en el RIGI...
Sí. El gobierno ha hecho varios esfuerzos por promover inversiones, y esas inversiones se han canalizado también a sectores muy de capital intensivo, lejos de los centros urbanos, como en los mismos sectores que mencionaba antes: hidrocarburos, minería, y algunos otros. Pero algunos recién ahora empiezan a desembolsar. Entonces la inversión tiene algo de perspectiva favorable, pero hoy no es un dinamizado importante. En definitiva, si el consumo es débil, empuja un poco la exportación y las inversiones todavía son débiles, eso no alcanza para tener una economía vigorosa. Posiblemente con la estabilidad de precios conseguida de manera sostenible, con un crecimiento de la inversión y mantener el ritmo de crecimiento de las exportaciones, eso empiece a decantar un poco hacia otros sectores. Hoy eso no ocurre.
Ahora está en agenda la reforma labora, ¿qué pasa con el empleo en este contexto económico?
Son necesarias las reformas, y puntualmente la que se está hablando ahora a diario que es la reforma laboral. Pero en materia de empleo hay sectores que son muy grandes como empleadores, la industria, la construcción, el turismo, por ejemplo, que están en una situación que no es muy buena en términos de nivel de actividad. Por eso la percepción general es que no ha llegado a todos la recuperación de la actividad económica.
¿Y cuál es la perspectiva para 2026 de estos sectores puntuales y en general de la actividad?
Para este año la verdad que el crecimiento se pronostica también moderado. En una proyección que hemos realizado hace algunos días estimamos que estaría en torno al 3% el crecimiento de la economía en su conjunto.
Acotado...
Acotado, sí. De nuevo con esta importancia mayor de las exportaciones en términos de su dinamismo. En segundo lugar la inversión, porque realmente los proyectos que se han probado en el RIGI son de magnitud y van a traccionar, van a ser importantes, pero no alcanzan a compensar que el consumo sea algo débil. Y desde lo sectorial también; en la industria realmente no se puede esperar un repunte significativo, salvo en algunos sectores, que son los que más han evolucionado favorablemente en los últimos meses: alimenticia, la relacionada con la exploración y la producción de hidrocarburos. Tenemos focos de industrias que sí se están reacomodando y tienen una posibilidad incluso de crecer. El resto de la industria es la que está más amenazada por la apertura económica, por el hecho de que la competitividad cambiaria no es un elemento que la sustente. Tampoco es el peor del mundo el tema cambiario. Sí hay una competencia más directa con el producto elaborado en otros países y a eso se suma la falta de reformas, con un tipo de cambio que ya no protege porque no es alto.