Es que una vez que las fábricas tuvieron luz verde, aprovecharon el contexto favorable del campo para acelerar y terminar un año con saldo altamente positivo. Y para eso sólo es necesario repasar lo que ocurrió en el mercado interno: desde marzo en adelante se vivió un primer trimestre neutro, en el segundo trimestre ya hubo un incremento del 6% o 7% en las ventas y para el tercer trimestre, las cifras de ventas subieron más del 20%. Así, la estimación total del año es de una suba de entre 25-30% respecto de 2019. “Hay que considerar que en estas cifras están contempladas las ventas comprometidas hasta marzo/abril de 2021, ya que muchas fábricas están trabajando con pedidos para el primer semestre del año que viene”, aclaró el directivo.

Cestari también destacó las dificultades para el mercado externo que significó la suspensión de las principales exposiciones nacionales e internacionales: “Para impulsar la exportación de maquinaria agrícola, el fabricante necesita establecer contacto directo con el distribuidor, con el cliente en el exterior. No es un commodity, se requiere estar con el productor, mostrarle los avances técnicos que se lograron, las diferencias con respecto a productos anteriores, e incentivarlo con alguna forma de pago”, remarcó.

Al respecto, señaló que estas muestras son captadoras de nuevos clientes y, además, fidelizan a los clientes existentes. “Este año hemos trabajado en conjunto con Cancillería, que nos facilitó reuniones con embajadas como Egipto, Marruecos, Noruega, Ecuador, y Colombia, entre otras”. Cestari resaltó el apoyo de la cartera de Comercio Exterior y también de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, quienes estipularon reuniones con agregados comerciales de diversos países, lo cual es muy importante para el comercio exterior argentino.

Otro mojón importante para el sector este año fue la adhesión de Cafma al Consejo Agroindustrial Argentino, y así formar parte de esta iniciativa junto con más de 50 entidades del sector agroindustrial del país, con el objetivo de alcanzar los U$S 100 mil millones anuales de exportación y generar 700 mil empleos adicionales tanto en las ciudades como en el interior de nuestro país, generando inclusión social y desarrollo.

“La maquinaria agrícola es una de las cadenas de valor que ya tiene experiencia exportadora, y que generó su mayor ingreso de divisas en 2012 con la exportación de U$S 250 millones, en rubros como cosechadoras, tractores, sembradoras y herramientas”, señaló Cestari, quien se mostró optimista en el camino de retomar los mercados para alcanzar esas ventas.

Créditos

Por otra parte, el presidente de la Cafma resaltó la importancia de contar con convenios con bancos corresponsales para poder exportar maquinaria agrícola a diversos destinos, ya que es el modo en que se financian las compras de un bien de capital de esta magnitud en cualquier lugar del mundo. “Al no contar con esa herramienta financiera, nuestros fabricantes corren con desventaja competitiva con otras ofertas. Nadie discute la tecnología de nuestra maquinaria, pero a la hora de pagar un equipo, también se pone en la balanza la posibilidad de financiarlo”, marcó Cestari.

La misma regla vale para el mercado interno: “Si el productor tiene una buena cosecha y el precio sube en el activo, con la disponibilidad de créditos se lo incentiva para invertir en bienes de capital que le permiten mejorar su infraestructura. A la maquinaria agrícola la adquiere con créditos, porque además tiene muchos gastos de siembra, insumos, movimientos, que normalmente se hacen con un pago inmediato”, concluyó Cestari.