Oriundo de Río Cuarto, estudió Medicina en Córdoba, realizó la especialidad en Pediatría en Buenos Aires, en la UBA con sede en el Hospital Francés y el Garrahan. Luego completó la subespecialidad en Neonatología en Neoclínica donde trabajó durante muchos años. Hoy lleva 10 años en consultorios desde Nuva. “Siempre supe que iba a ser médico, desde los 5 o 6 años, no vengo de una familia de médicos. Cuando comencé medicina empecé a pensar en ser pediatra”, cuenta Pablo Dieser (MP 27927/5 ME 12439). Continua hablando de la neonatología, “una especialidad muy linda que se dedica a recién nacidos y los primeros meses de vida, con un campo de acción en terapia intensiva y luego de seguimiento en consultorio para prematuros y neonatos”, señala.
También haces investigación ¿Qué te atrae de eso?
He participado en algunos protocolos de investigación junto con el Dr. D’Andrea, es un área muy interesante que nos permite estar actualizados. Es otro ámbito de la medicina. Comencé gracias a un grupo de pediatras como Ingrid Waisman en Neoclínica, allá por el año 2002, con los primeros protocolos para la vacuna Rotavirus, y en ese momento era una vacuna en estudio; hoy hace varios años ya se aplica en el calendario nacional y fuimos parte de eso. Lleva años de investigación, es gratificante saber que hace 20 años la probábamos y hoy esta aprobada en el plan de vacunación nacional y también a nivel mundial. La investigación complementa el trabajo de consultorio.
Además participo de protocolos por vacunas para meningitis, pruebas de antiparasitarios, probando Floratil y Enterogermina, porque no siempre es probar algo contra placebo. Otros estudios son epidemiológicos.
Hay una comunidad importante de pediatras en Río Cuarto…
El nivel de la pediatría siempre ha sido muy bueno, desde que yo me fui a formar a Buenos Aires en los 90 ya se escuchaba hablar del Dr. Lubetkin, la Dra. Waisman, el Dr. Saracho, del Dr. Ferrari, del Dr. Remedi en nefrología, pediatras que yo no conocía personalmente, pero escuchaba sus nombres en Buenos Aires como referentes, eso es muy interesante. Actualmente, entre nosotros siempre estamos muy interconectados, tenemos la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y una filial de pediatría acá en Río Cuarto que pertenece a la nacional. Es una comunidad muy solidaria entre residentes hasta profesionales de mayor trayectoria.
¿Cuáles son las patologías actuales en el consultorio?
El consultorio está muy movido. El consultorio de la pospandemia es un consultorio movido. Hay un regreso a las actividades y los chicos han tenido muchas patologías, desde covid, gripe, virus respiratorios, después de dos años de pandemia. Hemos tenido muchas patologías ya que muchas cosas quedaron relegadas en la pandemia. Estamos actualizando la vacunación, hay actualmente una campaña de poliomielitis y triple viral que ya comenzó y se extenderá hasta el 13 de noviembre y es importante que niños de 13 meses hasta el día antes de cumplir 5 años vayan a vacunarse porque es un refuerzo, y es gratuito en todo dispensario. En cuanto a la adherencia a la vacunación anticovid es buena, lo cierto es que como ya se le perdió el miedo, algunos no se colocan la última dosis. Recomendamos aplicarla, es necesario hacerlo porque es una patología que sigue vigente, los chicos tiene actividad, jardines, tienen abuelos y familiares que pueden contagiarse. La vacunación fue tan masiva que saltaron todos los problemas a la luz, pero no son problemas muy diferentes de los que hay con otras vacunas. El consejo de la sociedad científica, y la SAP, es vacunarse.
¿Qué ves en cuanto a cuadros emocionales/conductuales poscovid?
Eso es muchísimo, hay muchos trastornos de alimentación y del sueño, trastornos de socialización, integración, o trastornos escolares, si bien hubo esfuerzos pero no fue lo mismo. Sobre todo se ve en los chicos que tienen transiciones, de jardín a primer grado, de primer grado a secundaria y hasta de secundaria a universidad. Son consultas diarias, hay problemas de concentración. Tuvimos que abusar de los medios digitales y ahora tenemos que volver para atrás y es difícil sacarlos. Hay un trabajo importante, pero lo emocional va a llevar varios años, y esos miedos y fobias no paran.
¿Cuáles son los desafíos del consultorio, es monótono?
No es monótono, es cierto que uno ve cuadros similares en el día, los respiratorios están en el primer lugar, gastrointestinales en el segundo, accidentes, pero siempre hay un paciente en el día que a uno lo deja pensando, si no es por día es por semana. Siempre hay algo para estudiar o para actualizarse. Las cosas cambian mucho, por supuesto que hay cierta rutina como en cada trabajo.
Por Fernanda Bireni

