Las víctimas fueron encontradas gracias a un llamado al 911 por parte de vecinos que tomaron noción de lo que ocurría, intentaron acercarse, pero notaron que las personas estaban sin vida.
Efectivos de la Comisaría 19a junto a personal de la Prefectura Naval Argentina arribaron hasta la escena, amarraron la embarcación y dieron confirmación de lo que habían percibido los denunciantes.
Tras constatar la presencia de los cuerpos, se dio intervención al Ministerio Público de la Acusación, que ordenó el resguardo del área y el inicio de las pericias correspondientes para establecer la mecánica del hecho y las identidades de las víctimas.
De acuerdo a las primeras actuaciones, ambos hombres presentaban múltiples impactos de arma de fuego compatibles con un fusilamiento y la causa quedó a cargo de la fiscalía de turno que busca determinar si el doble crimen guarda relación con un ajuste de cuentas o con otras actividades ilícitas vinculadas al cuatrerismo en la zona ribereña.
Los cartuchos de plomo hallados en la escena sugieren un ataque a corta distancia y con un alto poder de fuego.
Dificultad
La falta de testigos directos y la ausencia de cámaras de videovigilancia en el entorno fluvial presentan un desafío para los investigadores en el hallazgo de los supuestos asesinados. Los esfuerzos actuales se centran en la identificación de los fallecidos mediante toma de huellas dactilares y necropsia en la morgue judicial; rastreo de la embarcación y verificación de la matrícula para dar con el titular registral; y peritaje del vacuno con el análisis de marcas y señales en el animal para identificar al dueño y determinar el lugar del presunto robo.
Personal de la Policía de Investigaciones (PDI) realizó las tareas correspondientes y confirmó la identidad de las víctimas: José Cabrera y Martín Cabrera, primos entre sí, pescadores y oriundos del distrito costero de Alto Verde.