Es que, según explican en el sector, el alcohol que se destina a cortar la nafta tendría un descuento de los aranceles de dos terceras partes respecto a la situación actual, según se establece en el pacto comercial acordado entre los dos grandes bloques.
Según el texto que circula entre los operadores industriales etanoleros, está prevista una cuota inicial de 450.000 metros cúbicos de etanol libre de aranceles para uso industrial, además de 200.000 mil con arancel reducido para otros usos, incluido el combustible. Este último segmento pasaría de abonar 192 euros el metro cúbico a 64 euros para ingresar a Europa.
La magnitud de esa baja es relevante porque las empresas productoras de etanol advierten que “actualmente esos 192 euros son los que nos dejan afuera del negocio”. De otro modo, los 64 euros les brindan competitividad y posibilidades de ingreso a los países del Viejo Continente.
Hoy, de hecho, las pocas exportaciones de etanol se destinan a Brasil y no a Europa. Y la única que está cruzando la frontera con su producción es la villamariense ACA Bio.
Lo cierto es que ese volumen que se abre con nuevas condiciones más favorables será progresivo y luego tendrá que definirse entre qué proveedores del bloque sudamericano se distribuye el cupo. Es decir, comenzará luego una puja para resolver cuánto aporta Brasil, cuánto Argentina, cuánto Paraguay y cuánto Uruguay.
De todos modos, se espera que Brasil tenga la mayor participación en las cuotas asignadas y Argentina y Paraguay cuotas menores. De hecho, la primera estimación sobre el reparto de cuotas marca que a la Argentina le podría tocar un 20%, que sería visto con buenos ojos.