Eugenia, la madre del adolescente identificado como Benjamín, afirmó a medios locales que su hijo se encontraba limpiando el patio de la casa cuando conectó el teléfono móvil a una toma de corriente sobre una mesa de trabajo. Fue en ese instante que el dispositivo explotó y una chispa alcanzó un bidón de thinner que estaba en el lugar, lo que provocó la rápida propagación del fuego.
“Él quedó atrapado entre las paredes y una hilera de fuego”, contó la mujer. Ante la imposibilidad de escapar por otro sector, el joven decidió atravesar las llamas para ingresar a la vivienda y pedir ayuda. “Tomó la decisión de no respirar y taparse la cara para poder pasar”, relató la mujer.
Debido al estallido, parte del líquido inflamable cayó sobre uno de los brazos del adolescente, lo que agravó las lesiones. Benjamín fue trasladado de urgencia al Instituto del Quemado, donde en un principio fue diagnosticado con quemaduras en el 40% del cuerpo. Sin embargo, tras las primeras intervenciones quirúrgicas, los médicos determinaron que el alcance real de las quemaduras era del 60%.
“El primer ingreso a quirófano fue para hacerle una escarectomía y retirar piel muerta para evitar infecciones. Ahí se dieron cuenta de la magnitud total de las quemaduras”, explicó su madre.
El adolescente cursa el quinto año del secundario en un colegio técnico de San Vicente. De acuerdo con la familia, el celular había sido adquirido hacía apenas siete meses. Se trata de un dispositivo Nubia Neo 2 Gamer, un modelo diseñado con sistemas de refrigeración especiales para uso intensivo.
Según informaron los médicos, Benjamín podría recibir el alta recién dentro de unos cuatro meses. Mientras continúa su recuperación, su madre transmitió un mensaje que surge del propio adolescente: “Él está muy consciente de lo que le pasó y de la magnitud. Me pide que, con quien hable, les diga que tomen conciencia de lo que me pasó”.
El estado de salud del joven herido
Eugenia conversó con Puntal sobre cómo se encuentra su hijo tras el terrible hecho. “Benjamín en estos momentos sigue en terapia intensiva. Aparte de la escarectomía que le hicieron, está la posibilidad que le hagan insertos. Sé que le han puesto ahora una malla para que pueda empezar a regenerar mejor la piel”, explicó la mujer, agregando que permanece consciente y con evolución clínica estable.
Consultada sobre cómo está anímicamente el adolescente, la mamá asegura que “está de buen ánimo”, aunque “obviamente en los días que va al quirófano anda medio molesto y ofuscado porque es algo invasivo”. Aquellas jornadas en las que no debe ser intervenido quirúrgicamente, Benjamín presenta un buen semblante y “charla con la gente, pregunta, quiere que la expliquen para qué le hacen lo que le hacen, charla conmigo”, afirma Eugenia.
En cuanto a su recuperación, la familiar de la víctima tiene bien en claro que hay que tener paciencia y resiliencia. “El cada día va avanzando bien, esto es el día a día, paso a paso, es un proceso lento, pero hay que tener un poco de paciencia y dejar que los médicos trabajen”, sostiene y añade que los especialistas valoran cómo su hijo coopera con el tratamiento: “los médicos nos dicen que es un paciente que colabora un montón, que se porta bien, que cumple con lo que se le pide”.
Puntal consultó a Eugenia si tenía pensado accionar judicialmente contra la empresa fabricante o el vendedor del celular por este desafortunado suceso. La mamá de Benjamín aseguró que “en estos momentos mi cabeza no está para pensar en eso” y que ahora la prioridad es la salud de su hijo y de otra hija de 11 años. “Después se verá qué se puede hacer y si no, ahí quedará, a eso no lo hemos pensado todavía”, concluyó la mujer.