Finalmente, la situación se decantó por el escenario más preocupante, por el que contempla no sólo la quita de subsidios por empleado y en concepto de compensación de tarifas sino que, además el precio diferencial del gasoil, lo que hace que las empresas paguen por el litro de combustible 20 pesos menos que en los surtidores.
Así, el impacto que el ajuste tendrá en las cuentas de las firmas será considerablemente mayor al que originalmente se esperaba.
Cuando el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, anunció la eliminación de los subsidios al transporte en el marco del ajuste de gastos previsto para el año próximo, el gobierno de Córdoba indicó que, en realidad, lo que dejaría de venir serían los desembolsos concretos de fondos pero que el precio diferencial del gasoil continuaría en pie porque surgía de un fideicomiso creado especialmente para ese fin. Es decir, no implicaba un desembolso para el gobierno sino la utilización de un recurso con destino específico.
Sin embargo, en los últimos días las empresas recibieron la confirmación de que la situación será peor a la esperada. En el caso de la riocuartense SAT, dejará de percibir los 8 millones de pesos por los subsidios generales y los 3,2 millones que la Casa Rosada destina a la reducción del precio por el gasoil que paga el transporte.
La novedad generó fuerte preocupación en las empresas por la sustentabilidad del sistema. Tanto que hoy la Federación Argentina del Transporte (Fatap) se reunirá en Buenos Aires para interiorizarse sobre cómo se aplicará la medida -la quita se hará efectiva desde el 1° de enero del año próximo- y analizar posibles caminos a seguir.
En el caso de Río Cuarto, los directivos de la SAT habían advertido que el sistema pasará a ser inviable porque implicaría la obligación de llevar el boleto de los 18 pesos actuales a un valor estimado de 50.
Anuncio y confusión
El gobierno provincial, cuando se anunció la quita de subsidios, señaló que se haría cargo de cubrir la mitad de los 2.600 millones de pesos que, según creía, quedarían eliminados.
En realidad, ahora la pérdida será de 4.000 millones de pesos anuales.
De todos modos, el anuncio de la Secretaría de Transporte de la Provincia fue que reforzará los boletos gratuitos y que pondría en marcha además una tarifa diferencial para quienes no pueden afrontar el precio del boleto.
“La primera medida será sincerar el precio del pasaje; después, reforzaremos los programas existentes porque el criterio fijado es que se subsidiará la demanda y no a las empresas”, había señalado el secretario del área, Gabriel Bermúdez.
El costo de ese refuerzo sería de 1.300 millones de pesos. Pero la inquietud surge porque hasta ahora no hubo precisiones sobre cómo se implementará esta decisión del gobierno provincial.
Para hacer más compleja aún la situación, desde el gobierno municipal no solamente descartaron cualquier posibilidad de aportar fondos para subsidiar parte del costo del transporte sino que Marcelo Bressan, que preside la comisión de Servicios Públicos, manifestó que durante lo que resta del año no habrá más incrementos del boleto. Lo único que queda por delante es eliminar el uso del efectivo y dejar únicamente la modalidad tarjeta.