En el acumulado de los primeros 7 meses del despacho nacional (destino de mercado interno) este año el volumen totalizó 5,47 millones de toneladas frente a las 5,65 millones de igual período del año anterior. En tanto, el mercado exportador no es relevante, pero tuvo una importante baja desde las 45.823 toneladas del período enero-julio de 2025 a las 24.294 de este año.
De esta manera, y según el registro de los fabricantes, solamente uno de los primeros 7 meses de este año fue mejor que igual período de 2025: marzo. El resto de los períodos cerraron por debajo en la comparación, con un junio que había casi igualado el registro previo. En tanto que la mayor caída ocurrió en abril, seguida ahora por julio.
En términos anuales, la entidad de fabricantes mostró en sus estadísticas que desde 2016, el peor registro lo obtuvo 2024 (poco más de 9 millones de toneladas), perforando incluso el piso de 2020 en plena pandemia, cuando se despacharon casi 10 millones de toneladas. En tanto que 2025 completa el podio de los niveles más bajos, con 10 millones de toneladas. Por su parte, el récord sigue siendo el de 2022, con casi 13 millones de toneladas, muy cerca de 2023.
Vale recordar que en los últimos años falta de manera completa la demanda de la obra pública nacional tras la decisión del Gobierno de frenar cualquier proyecto en infraestructura. Esa cuenta, que permanece sin movimiento, tiene un impacto directo en el movimiento de cemento a nivel nacional. Finalmente, en la coyuntura de los últimos meses, en el mercado se observa que en amplias zonas del país prevaleció un clima de alta humedad y lluvias que retrasaron proyectos en marcha en distintos puntos del país, ya sean privados como públicos a cargo de provincias y municipios, lo que pudo ralentizar en parte la demanda.